Posible avalancha
Hasta el momento sólo dos pequeños
lahares se han presentado en
nuestro Estado, el primero durante
la noche del pasado viernes 24 de
junio y otro más el sábado 25 de
junio a las 18 horas, agregó que de
acuerdo al estudio efectuado por
integrantes del Comité Científico
Asesor se estima que un lahar se
dispararía con una precipitación de
50 a 100 milímetros en menos de
una hora entre los mil 500 a dos
mil 500 metros sobre el nivel del
mar, sobre las pendientes del volcán
y la alerta se incrementa ante
la presencia de material inestable,
producto de las explosiones, sobre
las paredes del volcán, se pueden
generar de manera esporádica derrumbes.
Sin embargo, Salazar Saborio explicó
que las Brigadas Comunitarias
también acudirán a zonas en
riesgo ante huracanes e inundaciones,
con el único objetivo de que
aprendan a actuar en caso de una
contingencia y evitar con ello pérdidas
humanas.
Por su parte el Director del Sistema Estatal de Protección Civil Melchor Ursúa Quiroz, recordó lo suscitado en años anteriores entre la barranca "El Cordobán" y "La Lumbre" donde se desbordó una avalancha de lodo que tapó completamente 2 viviendas y 1 vehículo. "Esa parte es la que tiene más riesgo y la orilla de La Becerrera, por eso hacemos la campaña de concientización ante el peligro de una avalancha de lodo y que el mismo pueblo realice una auto evacuación, porque el ruido que se genera es con suficiente tiempo de anticipación para salir a un lugar seguro". Zonas en riesgo ante lahar Melchor Ursúa especificó que son seis zonas de riesgo ante una avalancha de lodo son: El rancho "El Remate" colocado en una zona altamente peligrosa "se está cayendo prácticamente ese paredón", además de la orilla de "La Becerrera" y la unión que tiene con "El Cordobán", así como "Quesería" y las propias torres de alta tensión que tiene instaladas la Comisión Federal de Electricidad, la Hacienda "El jabalí", además de la comunidad de "La Joya".
Simulacro de evacuación
Incluso el director de Protección Civil
propuso establecer un simulacro
de evacuación en las zonas de riesgo
ante un lahar, en donde los habitantes
actuarán como simuladores
y los elementos de Protección
Civil asistirán como observadores.
"Los habitantes tendrán que hacer
una auto evacuación ante un lahar,
es como un Tsunami, no podemos
agarrar a alguien y sacarlo, ellos
deben salir y resguardarse de inmediato,
lo único que podremos
hacer es dar el aviso, pero no es
posible llegar hasta allá para desalojarlos,
por eso deben estar conscientes
de la zona que habitan"
Background. The Colima volcanic complex is the most prominent volcanic center of the western Mexican Volcanic Belt. It consists of two southward-younging volcanoes, Nevado de Colima (the 4,320 m high point of the complex) on the N and the historically active Volcán de Colima on the S. Volcán de Colima (also known as Volcán Fuego) is a youthful stratovolcano constructed within a 5-km- wide caldera, breached to the S, that has been the source of large debris avalanches. Major slope failures have occurred repeatedly from both the Nevado and Colima cones, and have produced a thick apron of debris-avalanche deposits on three sides of the complex. Frequent historical eruptions have mostly originated from Colima's summit crater. The current eruptive episode began in November 1998 and has included summit lava-dome growth, block lava flows, pyroclastic flows, and intermittent explosive activity.
Colima Information from the Global Volcanism ProgramIrma AGUIRRE VERDUZCO
El diputado por Comala, Ferdinando Martínez Valencia, señaló que a pesar de que el Volcán de Colima se encuentra en posibilidades de hacer una erupción mayor, en las comunidades cercanas como La Yerbabuena y La Becerrera está aumentando el número de habitantes.
Indicó que en La Yerbabuena actualmente están 54 personas y antes eran menos, mientras que en La Becerrera son alrededor de 300, por lo que manifestó que "en vez de alejarse por la posible erupción del Volcán de Fuego, las personas se están acercando y se está incrementando la población".
Explicó que esto se debe a que familiares de algunos habitantes de ambas localidades se están yendo a vivir a dichas poblaciones para ayudar en la siembra de cultivos, "hijos campesinos se van con sus familias a ayudar a sus padres a trabajar las tierras y por eso está aumentando el número de habitantes".
Puntualizó que los habitantes de esas comunidades manifiestan que no tienen interés en salirse y que continuarán su vida cotidiana en esos lugares porque no va a pasar nada, "me sorprende la confianza que tiene la población en que nada va a suceder".
Destacó que los habitantes han señalado que hace más de 30 años la acción del volcán fue mucho más fuerte y no pasó nada, por lo que ésta vez aseguran que no habrá una fuerte erupción.
El diputado comentó que el Ayuntamiento de Comala está tratando de convencerlos para que desalojen por lo que se están acercando a ellos.
Por último, Ferdinando Martínez Valencia, mencionó que ante cualquier catástrofe que pudiera suceder, se cuenta con gente preparada para desalojar a los habitantes de La Yerbabuena y La Becerrera y darles albergue en el municipio de Comala.
http://www.diariodecolima.com.mx/DesEdiciones.aspx?Activo=15&Fecha=28/06/2005Diario de Colima entrega a sus lectores un diálogo Icon el científico Mauricio Bretón González, quien detalla la evolución del edificio volcánico. En tono seguro habla de los riesgos posibles y probables en esta etapa eruptiva. Y cuenta detalles de la caprichosa y gratificante labor que es estudiar al Volcán de Colima.
"Estamos viviendo -narra Mauricio Bretón- una etapa explosiva. La gente siempre se pregunta: ¿Cuándo va hacer erupción el volcán? El volcán está en erupción. Lleva muchos meses, años así, al menos siete, de una actividad eruptiva constante con altas y bajas. Nos encontramos en una fase explosiva. Eso indica que podemos tener eventos que en un inicio pensábamos que podrían alcanzar las magnitudes de julio de 1999, pero ya las hemos rebasado con las explosiones que comenzaron el 10 de mayo y tuvieron su mayor magnitud el cinco de junio pasado. Esta erupción ha sido la más grande en los últimos 20 años.
"Hoy en día tenemos un escenario que está en función de la máxima erupción que hemos tenido registrada por el Sistema de Monitoreo Volcánico y la Red Sismo1ógica de Colima (Resco) y estamos ante un escenario probable a explosiones similares a la del cinco de junio o mayores, sin llegar a hablar de eventos como el de 1913", abundó. La explosión de 1913 se ha convertido en un paradigma para los observadores volcánicos. Difícilmente hay alguien con vida en la entidad para narrar ese evento. Sin embargo, la información con que se cuenta es la que las mismas condiciones geológicas han revelado a los científicos. Se sabe que los flujos piroclásticos alcanzaron más de 12 kilómetros desde la cima del volcán. Llegaron y superaron a lo que hoy conocemos como La Yerbabuena, poblado que para los científicos tuvo su arranque poblacional finalizando la década de 1950.
"Estamos ante un escenario probable en el que se incluyen explosiones similares a la del cinco de junio o "mayores. Mayores, sin llegar a hablar de un evento como el de 1913. El evento 1913 es un escenario que ha ocurrido otras veces en el volcán, es decir, posible, pero en términos de probabilidad, es en este momento bajo. Porque todavía no hay las condiciones necesarias para hablar de un escenario de ese tipo: está la posibilidad pero la probabilidad es baja de que ese evento el día de hoy suceda", aclaró.
Sin embargo, dijo: "nos estamos acercando a una fase parecida a la etapa de 1903 a 1913. Es una década de inquietud volcánica. Nosotros ya llevamos siete años de actividad y podríamos pensar que nos estamos acercando a una etapa similar. ¿Qué tan cerca? Aún no lo sabemos. Esto es algo que no se puede predecir ni afirmar: tal día a tal hora se producirá una explosión".
DEL PALEOFUEGO A FRANCISCO ARENAS
El edificio volcánico que observamos cada mañana es producto de una evolución. En su lugar -estiman los científicos- existió un volcán con más de cuatro mil metros de altura: el Paleofuego. Del Paleofuego al edificio actual, bautizado popularmente como Francisco Arenas, hay muchas historias.
"El Paleofuego fue un volcán que tuvo su origen en una probable migración de la actividad del volcán Nevado. El Nevado estuvo en actividad desde hace varios miles de años y en eventos eruptivos muy grandes y catastróficos detuvo su actividad y dio origen a un nuevo edificio volcánico más al sur, conocido por los geólogos como el paleofuego. Este volcán tuvo también eventos catastróficos y colapsó", explicó.
Para Mauricio Bretón la cicatriz del Paleofuego aún es visible en nuestros días y en la geografía volcánica: "Puede verse hoy en día por la parte norte-noroeste, en la zona que separa al volcán Nevado y al de Fuego, en lo que se conoce como El Playón, una pared, ésa es la pared de La Caldera. La Caldera es la cicatriz que dejó un volcán más grande: el Paleofuego, que tuvo eventos catastróficos que terminaron destruyéndolo. Ahí inicia, hace aproximadamente dos mil 500 años, el periodo de crecimiento del Volcán de Fuego".
El Volcán de Fuego comienza en un pequeño monte, describe, "un montículo que fue creciendo hasta tener la altura actual". Explica que el edificio del volcán tiene características geológicas que indican una formación con estratos. Es decir, capas de material que se van superponiendo. "Es un estratovolcán, construido con capas o estratos que se van superponiendo el uno al otro. Una montaña a la que cada erupción la hace ser más grande y consistente. De allí que adquiere dimensiones que lo hacen destacar", dijo.
"El Volcán de Fuego poseé una tremenda masa, aunque no comparable con la del Nevado, que es aún mayor. Es un volcán muy activo desde hace dos mil 500 años y es además un volcán joven que ha presentado procesos eruptivos muy importantes a lo largo de la historia".
500 AÑOS DE OBSERVACION VOLCANICA
Mauricio Bretón detalla que los libros de crónicas de viajeros, anotaciones o pinturas como las del alemán Rugendas, en 1834, han permitido recabar información de la actividad volcánica desde hace 500 años.
"Tenemos documentados en los últimos 500 años procesos eruptivos muy interesantes. Sobre todo los de 1818, 1913 Y algunos anteriores que se están estudiando pero aún no se tienen muchos elementos para hablar de similitud de eventos. Se sabe que en 1780, 1690, 1622y 1585 hubo explosiones importantes. Tenemos muchos eventos y narraciones de erupciones en el volcán. Si nos atenemos a esto, sabemos que el volcán lleva siglos haciendo erupciones y seguirá teniendo actividad", agregó.
Para Bretón, el Volcán de Fuego es un joven impetuoso en pleno crecimiento: "Es joven, en un proceso de crecimiento y desarrollo geológico. Podremos tener volcán activo por mucho tiempo”.
EL PELIGRO MAS LATENTE: LAHAR
"Los lahares son el peligro volcánico que no necesita tener el volcán activo para producirse. En este año tenemos una cantidad de ceniza importante emplazada en las barrancas. Las estimaciones es que hay unos 300 mil metros cúbicos de material en cada una de las barrancas del volcán: se necesitarían 50 mil camiones de volteo para sacar el material en cada una de ellas, esto hace que este material saturado esté a la espera que venga el agua para ser removido", explica.
El científico toma el mapa de peligros y con base en lo ahí estipulado considera que un lahar podría llegar a unos 12 kilómetros desde la cima del volcán. "Hay algunas poblaciones que podrían verse afectadas por los lahares. Hay que poner atención. La autoridad sabe de este riesgo y conoce el peligro volcánico como fenómeno, así como de su incidencia. Lo hemos tenido en Colima en el año 2000, cuando un pequeño lahar sepultó dos casas en la barranca de El Zarco, en La Becerrera. Es un peligro recurrente en temporada de lluvias. Si ahora agregamos que hay más ceniza que en otros años y suponemos que lloverá la misma cantidad de agua, ellahar es un peligro manifiesto en la próxima temporada de lluvias".
EL PRONOSTICO, ENTRE LO POSIBLE Y LO PROBABLE
El diagnóstico de la actividad volcánica permite al Comité Científico Asesor rea1izar un pronóstico. Ese pronóstico y diagnóstico llega a diario de los medios de comunicación. La dificultad de su lectura radica en comprender un escenario posible y la probabilidad de que éste se presente.
"Se ha creado mucha confusión. Se dice: Existe la probabilidad de que algo ocurra, cuando se habla de probabilidad y de posibilidad, que son dos términos distintos. Si tú dices que existe una probabilidad, debes decir el porcentaje de que un escenario ocurra. Sabemos que existe la posibilidad de que la actividad evolucione hacia un escenario 1913, pero la probabilidad en este momento es baja. Si habláramos que existe la posibilidad de un escenario 1913 con una probabilidad alta, estaríamos muy cerca de que se cumpla ese escenario. Hoy día es baja la probabilidad. Tenemos que distinguir entre estas dos palabras. Los medios y las personas debemos aprender a distinguir entre estos dos términos. Posibilidad y probabilidad", arguyó.
La actividad sísmica, la deformación del edificio, el monitoreo visual, la química de los gases y aguas le ofrecen a los científicos que estudian el volcán las herramientas para diagnosticar y pronosticar los escenarios posibles y probables en el Volcán.
LABOR CAPRICHOSA PERO GRATIFICANTE
"La observación se realiza con instrumentación que si bien es eficiente, sufre los embates de la misma actividad volcánica y el clima.
La tecnología avanza a pasos agigantados y eso nos permite un mejor desarrollo. En la Universidad de Colima tenemos un buen monitoreo, sin embargo, el monitoreo nunca es suficiente. Entre más estaciones se tengan nos permitirá hacer un mejor diagnóstico y pronóstico de la actividad. La tecnología avanza y se tienen ya aparatos con mejor velocidad de transmisión que consumen menos y son más eficientes. Ahora tenemos la posibilidad de renovar el equipo con el esfuerzo del gobierno del estado y el gobierno federal. Mucho del equipo que usamos no se hizo exprofeso para la observación volcánica y es equipo que hemos adaptado al monitoreo volcánico. Y esta instrumentación cuando se daña se debe reponer. Estamos trabajando en la renovación de, nuestros sistemas de monitoreo", abundó.
El Observatorio Vulcanológico de la Universidad de Colima tiene una planta laboral de diez personas y dos más en la Red Sismológica y cuenta con el apoyo del Sistema de Protección Civil para la coordinación y la logística.
VOLCANICO
EL OBSERVADOR TAMPOCO DUERME
Mauricio Bretón dice que la observación del volcán "quita y da: tenemos varias facetas, algunas de trabajo de campo que entrañan mucho riesgo. Nos acercamos de distintas maneras. Unos por las barrancas y otros en vuelos para tomar fotografías y reconocer los cambios en el edificio volcánico. La vida de la gente que se dedica a esto es apasionante, pero entraña mucho riesgo. Riesgo que todos asumimos y al que tratamos siempre de exponemos lo menos posible".
Recuerda dos momentos difíciles, dos instantes al borde de Un cráter que en el fondo guardaba cierto olor a muerte. Bretón se ríe y cuenta: "he tenido dos momentos difíciles. Hace algunos años sobrevolando el volcán sobre los 4000 mil metros de altura se abrió la puerta del helicóptero en el que viajábamos. Yo iba en el lado de la puerta que se abrió y pasé un buen susto, pero nada más.
Otro momento difícil que tuve, fue hace también algunos años: estábamos midiendo temperaturas y alcances de un flujo de lava cuando se nos vino un derrumbe y alcanzamos a salir de milagro. Iba con otros dos compañeros, uno del observatorio y otro colega de Estados Unidos, fue un susto grande el que nos llevamos pero afortunadamente no pasó nada. Eso te enseña que en un volcán en actividad no debes confiarte nunca".
GENIO Y FIGURA
"El Volcán de Colima es un volcán que tiene todo el fuego y toda la furia para estallar en cualquier momento", describe el científico. Agrega -como si el volcán fuera una persona que" es el fumador incansable y temperamental de Colima. Es la referencia obligada de todo colimense desde la niñez. Si nos trasladáramos 500 años atrás lo único que veríamos es el volcán. Las palmeras las trajeron de Asia, muchos árboles fueron introducidos. Es el símbolo de Colima. Es el embajador colimense por excelencia, es la cara de Colima", agregó.
Para concluir recomienda: "tenemos que aprender a convivir y a vivir con el volcán. A veces el volcán nos provocará dolor de cabeza; irritación en los ojos; lluvia de ceniza; pero también nos mostrará espectáculos hermosos; hay una serie de cosas que el volcán da y el volcán quita. Yo diría a quien pregunta cómo está el volcán, que está activo, no dejará de estar en actividad y tendremos que aprender a vivir con él y a enseñar a nuestros hijos lo que nos puede ocurrir. No hemos aprendido la lección, la memoria histórica es corta, hubo una serie de eventos grandes y no debemos olvidarlos". ¿Por qué? Porque nunca duerme.
Indicó que por ello el personal encabezado por el investigador Carlos Navarro se trasladó al lugar a realizar un recorrido para verificar la información.
"Fue un flujo de lodo pequeño por la Barranca de la Lumbre , el primero que se registra, sin riesgo para la población. Se hizo un recorrido y se detectó que no hubo problema. Se trató de un pequeño lahar, no fue significativo, pero nos mantiene en alerta.", expresó Salazar Saborio.
Destacó que debido a la temporada de lluvias y a la cantidad de materiasl que se ha generado con las últimas explosiones, se recomienda evitar la estancia en las barrancas de la Lumbre, San Antonio y Montegrande en Colima: y la barranca La Arena en el estado de Jalisco.
Salazar Saborio señaló que de acuerdo a lo mencionado por los investigadores, continúa la fase explosiva en la actividad del volcán, por lo que no se descarta la ocurrencia de un evento explosivo igual o mayor a los registrados anteriormente.
Por lo anterior, estableció que existe el acuerdo de evitar los sobrevuelos en las inmediaciones del volcán que no tengan fines científicos o de protección civil y que el comité se reunirá en función de la actividad volcánica.
El funcionario estatal destacó que hasta el momento no se ha reportado afectaciónj o daño a en la población o en viviendas de la entidad y que no se tiene considerado el desalojo de de ninguna comunidad aledaña al volcán.
Asimismo, señaló que en caso de que se registre caída de cenizas, se usen mascarillas protectoras, cubrebocas o pañuelos; se evite estar en exteriores, cerrar puertas y ventanas de viviendas, no hacer ejercicio al aire libre, colocar trapos húmedos en las ranuras de puertas, ventanas y lugares donde pueda haber corriente de aire.
Finalmente recomendó que se debe de evitar permanecer en las barrancas La Lumbre, El Cordobán, San Antonio, y Montegrande en Colima, y el Muerto, La Tuna, santa Ana, El Cafecito, La Arena y Beltrán-Durazno en Jalisco. BP/Claudia de la Mora.
Así lo calculó el científico Mauricio Bretón, integrante del Comité Científico Asesor, quien destacó que aunque se han registrado lluvias considerables en la población de La Yerbabuena, la más cercana al arroyo La Lumbre, apenas se provocó un ligero escurrimiento de agua y lodo. Insistió en que "la temporada de lluvias ha estado muy seca, este es el segundo día de lluvia gracias a la tormenta tropical Beatriz; teníamos casi un mes de retraso".
En este mismo sentido opinó que será hasta julio o agosto cuando la temporada se regularice y entonces sea necesario vigilar la marea de tierra y lodo que podría descender por las barrancas La Lumbre y Monte Grande. El científico puntualizó que para se presenten los lahares el terreno debe empaparse bien y estar completamente saturado, lo que requeriría una serie de lluvias fuertes y continuas, condiciones que se podrían generar en un mes y medio más.
Apuntó que el Comité Científico Asesor mantiene el radio de la zona de exclusión a partir de la cima alrededor de 7.5 kilómetros, además de abstenerse de permanecer en los cauces de las barrancas.
Destacó que el volcán de Colima ha registrado sólo exhalaciones color gris, situación que no representan ningún peligro alguno para las poblaciones cercanas al coloso de fuego, porque representan emanaciones de vapor y lodo.
http://www.ecosdelacosta.com.mx/index.php?seccion=15&id=22262&encabezado=S%F3lo%20siEstableció que el volumen de agua que han generado las precipitaciones registradas hasta la fecha no representan ningún riesgo para la formación de lahares en las zonas aledañas al volcán; sin embargo, se recomienda evitar la estancia en las barrancas de La Lumbre, San Antonio y Monte Grande en Colima y la barranca La Arena en el estado de Jalisco. Agregó que por instrucciones del gobernador Jesús Silverio Cavazos Ceballos y del secretario general de Gobierno, Arnoldo Ochoa González, el Sistema Estatal de Protección Civil tiene dispuesto el operativo de apoyo y vigilancia para poder responder ante cualquier eventualidad.
El funcionario estatal dio a conocer que hasta el momento se considera que la ceniza emitida por las exhalaciones volcánicas no representa riesgo para la salud de la población; no obstante, las secretarías de Salud y de Educación, en coordinación con Protección Civil, continúan realizando labores de difusión y sensibilización entre la población sobre las recomendaciones para los ciudadanos en caso de caída de ceniza. Salazar Saborío señaló que de acuerdo con lo mencionado por los investigadores continúa la fase explosiva en la actividad del volcán, por lo que no se descarta la ocurrencia de un evento explosivo igual o mayor a los registrados anteriormente.
Señaló que existe el acuerdo de impedir los sobrevuelos en las inmediaciones del volcán que no tengan fines científicos o de protección civil y que el comité se reunirá en función de la actividad volcánica. Comentó que se mantiene comunicación permanente con el responsable de la Red sísmica de Colima (RESCO), Gabriel Reyes, con la finalidad de dar una respuesta pronta ante una posible eventualidad. El funcionario estatal destacó que hasta el momento no se ha reportado afectación o daño en la población o en viviendas de la entidad y que no se tiene considerado el desalojo de ninguna comunidad aledaña al volcán. El Sistema Estatal de Protección Civil de Colima recomienda ante esta fase en la que se encuentra el volcán de Colima que quienes se encuentren o vivan en zona de riesgo sigan las indicaciones que este organismo transmitirá a través de los medios de comunicación; que cubran los depósitos de agua, tinacos, pilas o cisternas y en caso de tener familiares con enfermedades pulmonares los lleven a un lugar retirado y cubierto.
Señala que en caso de que se registre caída de cenizas se usen mascarillas protectoras, cubre bocas o pañuelos; se evite estar en exteriores, cerrar puertas y ventanas de viviendas, no hacer ejercicio al aire libre, colocar trapos húmedos en las ranuras de puertas, ventanas y lugares donde pueda haber corriente de aire. Posterior a una caída de ceniza se especifica que se debe barrer y retirarla de los patios sin usar agua y por ningún motivo permitir que se vaya a los drenajes; se recomienda que si alguna ropa estuvo expuesta a la ceniza se sacuda en seco y se lave a mano con detergente.
Se mantiene la zona de exclusión de actividades para ambos estados a 7.5 kilómetros a partir de la cima del volcán sobre los cauces de las barrancas. El radio de alertamiento preventivo permanece en 11.5 kilómetros desde la cima del volcán, el cual incluye las poblaciones de La Yerbabuena y La Becerrera en el estado de Colima, y Causentla, Cofradía de Tonila, Atenguillo, El Saucillo, El Fresnal, El Embudo, Juan Barragán, Los Machos, El Agostadero y El Borbollón en Jalisco. Debe evitarse la permanencia en las barrancas La Lumbre, El Cordobán, San Antonio y Monte Grande, en Colima, y El Muerto, La Tuna, Santa Ana, El Cafecito, La Arena y Beltrán-Durazno en Jalisco.
Las poblaciones localizadas en las zonas de alto riesgo deberán estar preparadas por si hubiera necesidad de evacuar. Asimismo deberán ubicar la localización de albergues, tener a la mano documentos de valor y mínimas pertenencias y reportar a las autoridades los enfermos que hubiera en la familia para asegurar su transporte en caso de una evacuación. Los sistemas estatales de protección civil piden a la población mantenerse atenta a los comunicados que este organismo haga llegar a través de los medios. Esta información estará basada en las observaciones del Comité Científico Asesor quien, junto con los sistemas estatales de protección civil y la Coordinación General de Comunicación Social del gobierno del Estado, quienes trabajan conjuntamente con la Coordinación General de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de la Defensa Nacional, y son los únicos autorizados para emitir este tipo de comunicados, tal como lo establece el Plan Operativo Volcán de Colima. (BP)
http://www.ecosdelacosta.com.mx/index.php?seccion=15&id=22264&encabezado=Registra%20Agregó que, de acuerdo a la información proporcionada por personal del Comité Científico Asesor que da seguimiento a la actividad volcánica, en las últimas 24 horas se han registrado sólo dos exhalaciones. Estableció que, por instrucciones del gobernador Jesús Silverio Cavazos Ceballos y del secretario general de Gobierno, Arnoldo Ochoa González, el Sistema Estatal de Protección Civil tiene dispuesto el operativo de apoyo y vigilancia para poder responder ante cualquier eventualidad.
El funcionario estatal dio a conocer que hasta el momento se considera que la ceniza emitida por las exhalaciones volcánicas no representa riesgo para la salud de la población; no obstante, la Secretaría de Salud y de Educación, en coordinación con Protección Civil, continúan realizando labores de difusión y sensibilización entre la población sobre las recomendaciones para los ciudadanos en caso de caída de ceniza. Salazar Saborío señaló que, de acuerdo con lo mencionado por los investigadores, continúa la fase explosiva en la actividad del volcán, por lo que no se descarta la ocurrencia de un evento explosivo igual o mayor a los registrados anteriormente.
El director operativo del Sistema Estatal de Protección Civil reiteró que existe material emplazado en el edificio volcánico, por lo que aumenta la probabilidad de que se generen lahares en la próxima temporada de lluvias, principalmente en las barrancas de La Lumbre, San Antonio y Monte Grande. Señaló que existe el acuerdo de impedir los sobrevuelos en las inmediaciones del volcán que no tengan fines científicos o de protección civil y que el comité se reunirá en función de la actividad volcánica.
Comentó que se mantiene comunicación permanente con el responsable de la Red Sísmica de Colima (RESCO), Gabriel Reyes, con la finalidad de dar una respuesta pronta ante una posible eventualidad. El funcionario estatal destacó que hasta el momento no se ha reportado afectación o daño en la población o en viviendas de la entidad y que no se tiene considerado el desalojo de ninguna comunidad aledaña al volcán.
El Sistema Estatal de Protección Civil de Colima recomienda, ante esta fase en la que se encuentra el volcán, que quienes se encuentren o vivan en zona de riesgo sigan las indicaciones que este organismo transmitirá a través de los medios de comunicación; que cubran los depósitos de agua, tinacos, pilas o cisternas y en caso de tener familiares con enfermedades pulmonares los lleven a un lugar retirado y cubierto. Señala que en caso de que se registre caída de cenizas se usen mascarillas protectoras, cubre bocas o pañuelos; se evite estar en exteriores, cerrar puertas y ventanas de viviendas, no hacer ejercicio al aire libre, colocar trapos húmedos en las ranuras de puertas, ventanas y lugares donde pueda haber corriente de aire.
Posterior a una caída de ceniza se especifica que se debe barrer y retirarla de los patios sin usar agua y por ningún motivo permitir que se vaya a los drenajes; se recomienda que si alguna ropa estuvo expuesta a la ceniza se sacuda en seco y se lave a mano con detergente. Se mantiene la zona de exclusión de actividades para ambos estados a 7.5 kilómetros a partir de la cima del volcán sobre los cauces de las barrancas. El radio de alertamiento preventivo permanece en 11.5 kilómetros desde la cima del volcán, el cual incluye las poblaciones de La Yerbabuena y La Becerrera, en el estado de Colima, y Causentla, Cofradía de Tonila, Atenguillo, El Saucillo, El Fresnal, El Embudo, Juan Barragán, Los Machos, El Agostadero y El Borbollón en Jalisco.
Debe evitarse la permanencia en las barrancas La Lumbre, El Cordobán, San Antonio y Monte Grande, en Colima, y El Muerto, La Tuna, Santa Ana, El Cafecito, La Arena y Beltrán-Durazno en Jalisco. Las poblaciones localizadas en las zonas de alto riesgo deberán estar preparadas por si hubiera necesidad de evacuar. Deberán ubicar la localización de albergues, tener a la mano documentos de valor y mínimas pertenencias y reportar a las autoridades los enfermos que hubiera en la familia para asegurar su transporte en caso de una evacuación. Los sistemas estatales de protección civil piden a la población mantenerse atenta a los comunicados que este organismo haga llegar a través de los medios. Esta información estará basada en las observaciones del Comité Científico Asesor quien, junto con los sistemas estatales de protección civil y la Coordinación General de Comunicación Social del gobierno del Estado, quienes trabajan conjuntamente con la Coordinación General de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de la Defensa Nacional, y son los únicos autorizados para emitir este tipo de comunicados, tal como lo establece el Plan Operativo Volcán de Colima. (BP)
http://ecosdelacosta.com.mx/index.php?seccion=15&id=22212&encabezado=Descarta%20PCExplicó que con toda la actividad volcánica que se está presentando, hay cambios en el agua y en el terreno aledaño al volcán. “Por eso, el pasado lunes, el Fideicomiso para Desastres a nivel nacional notificó la aprobación de recursos para adquirir un equipo de última generación para monitoreo”.
Señaló que dicho equipamiento permitirá una cobertura más amplia en lo que se refiere al monitoreo del coloso de fuego, “y para ello contaremos con 10 estaciones sismológicas, pluviómetros, cámaras de última tecnología para el monitoreo visual y espectrómetros”.
Destacó que, por ejemplo, los pluviómetros se colocarán en las zonas altas del volcán, donde se encuentran los manantiales que originan ríos y arroyos “con el objetivo de que durante esta temporada de lluvias podamos registrar los riesgos de lahares, dado que existe mucho material volcánico suelto”.
Refirió que hay riesgo de que el material alojado en barrancas y cañadas se precipite al mezclarse con el agua; “por lo tanto, estos instrumentos nos marcarán la cantidad de lluvia que está cayendo en la zona del volcán y la probabilidad de que se formen lahares”.
Manifestó que las zonas riesgosas son La Becerrera, La Yerbabuena y Montegrande, “donde estaremos muy atentos para implementar medidas de protección para la población”.
Posteriormente, Arnoldo Ochoa subrayó que la cantidad que se invertirá en todo este equipo asciende a los 5 millones de pesos, de los cuales el gobierno federal, a través del Fideicomiso para Desastres, aportará el 90%, y el resto serán recursos del gobierno estatal.
Puntualizó que dichos recursos son producto de un acuerdo verbal que se realizó entre el gobernador Silverio Cavazos y el presidente Vicente Fox; “además, esta inversión podrá utilizarse en estos días, para que a la brevedad sea instalada si la actividad volcánica lo permite”.
Luego de especificar que todo ese equipo será operado por el Comité Científico Asesor, el funcionario estatal insistió en que esa infraestructura tendrá un costo de 10 millones de pesos y para su adquisición se tendrán que realizar las respectivas licitaciones que marca la normatividad.
http://ecosdelacosta.com.mx/index.php?seccion=15&id=22109&encabezado=Adquiere%20gobiernoMencionó que hasta el momento se considera que la ceniza emitida por las exhalaciones volcánicas no representa riesgo para la salud de la población; sin embargo, estableció que tanto la secretaría de Salud como la de Educación, en coordinación con Protección Civil, continúan realizando labores de difusión y sensibilización entre la población sobre las recomendaciones para los ciudadanos en caso de caída de ceniza. Salazar Saborío señaló que, de acuerdo con lo mencionado por los investigadores, continúa la fase explosiva en la actividad del volcán, por lo que no se descarta la ocurrencia de un evento explosivo igual o mayor a los registrados anteriormente.
El director operativo del Sistema Estatal de Protección Civil reiteró que existe material emplazado en el edificio volcánico, por lo que aumenta la probabilidad de que se generen lahares en la próxima temporada de lluvias, principalmente en las barrancas de La Lumbre, San Antonio y Monte Grande. Señaló que existe el acuerdo de impedir los sobrevuelos en las inmediaciones del volcán que no tengan fines científicos o de protección civil y que el comité se reunirá en función de la actividad volcánica.
El funcionario estatal señaló que se mantiene comunicación permanente con el responsable de la Red Sísmica de Colima (RESCO), Gabriel Reyes, con la finalidad de dar una respuesta pronta ante una posible eventualidad. Estableció que por instrucciones del gobernador Jesús Silverio Cavazos Ceballos y del secretario general de Gobierno, Arnoldo Ochoa González, el Sistema Estatal de Protección Civil tiene dispuesto el operativo de apoyo y vigilancia para poder responder ante cualquier eventualidad.
Destacó que hasta el momento no se ha reportado afectación o daño en la población o en viviendas de la entidad y que no se tiene considerado el desalojo de ninguna comunidad aledaña al volcán. El Sistema Estatal de Protección Civil de Colima recomienda que, ante esta fase en la que se encuentra el volcán de Colima, quienes se encuentren o vivan en zona de riesgo sigan las indicaciones que el organismo transmitirá a través de los medios de comunicación; que cubran los depósitos de agua, tinacos, pilas o cisternas y en caso de tener familiares con enfermedades pulmonares, los lleven a un lugar retirado y cubierto.
También señala que en caso de caída de cenizas se usen mascarillas protectoras, cubre bocas o pañuelos; se evite estar en exteriores, cerrar puertas y ventanas de viviendas, no hacer ejercicio al aire libre, colocar trapos húmedos en las ranuras de puertas, ventanas y lugares donde pueda haber corriente de aire. Posterior a la caída de ceniza se especifica que el material debe barrerse hasta retirarse de los patios sin usar agua; por ningún motivo habrá que permitir que se vaya a los drenajes; se recomienda que si alguna ropa estuvo expuesta a la ceniza se sacuda en seco y se lave a mano con detergente.
Se mantiene la zona de exclusión de actividades para ambos estados a 7.5 kilómetros a partir de la cima del volcán sobre los cauces de las barrancas. El radio de alertamiento preventivo permanece en 11.5 kilómetros desde la cima del volcán, el cual incluye las poblaciones de La Yerbabuena y La Becerrera en el estado de Colima, y Causentla, Cofradía de Tonila, Atenguillo, El Saucillo, El Fresnal, El Embudo, Juan Barragán, Los Machos, El Agostadero y El Borbollón en Jalisco. Debe evitarse la permanencia en las barrancas La Lumbre, El Cordobán, San Antonio y Monte Grande, en Colima, y El Muerto, La Tuna, Santa Ana, El Cafecito, La Arena y Beltrán-Durazno en Jalisco. Las poblaciones localizadas en las zonas de alto riesgo deberán estar preparadas por si hubiera necesidad de evacuar. Deberán ubicar la localización de albergues, tener a la mano documentos de valor y mínimas pertenencias y reportar a las autoridades los enfermos que hubiera en la familia para asegurar su transporte en caso de una evacuación. Los sistemas estatales de protección civil piden a la población mantenerse atenta a los comunicados que este organismo haga llegar a través de los medios. Esta información estará basada en las observaciones del Comité Científico Asesor quien, junto con los sistemas estatales de protección civil y la Coordinación General de Comunicación Social del gobierno del Estado, quienes trabajan conjuntamente con la Coordinación General de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de la Defensa Nacional, y son los únicos autorizados para emitir este tipo de comunicados, tal como lo establece el Plan Operativo Volcán de Colima. (BP)
http://ecosdelacosta.com.mx/index.php?seccion=15&id=22066&encabezado=Reporta%20ProtecciCarlos Flores Dueñas, Secretario de Educación en la entidad, dijo en entrevista con MURAL que ya se afinan los últimos detalles para incorporar, a partir del ciclo escolar 2005-2006, la impartición de la materia de Educación en Protección Civil. "Nosotros hemos considerado que Colima tiene alto riesgo en desastres naturales, ya lo hemos comprobado por muchos años y muchos eventos lamentables, por eso es que el Gobierno del Estado ha decidido implementar esta materia de Protección Civil", dijo el funcionario estatal.
Explicó que durante el ciclo 2005-2006, se impartirá el curso con información de cómo protegerse y actuar en caso de ciclones, huracanes, sismos, explosiones volcánicas y avalanchas de lodo y material volcánico, fenómeno conocido como lahares. Ya para el ciclo escolar 2006-2007, se prevé dotar a los alumnos de un libro de texto para la educación de Protección Civil de nivel básico, que sería editado por la Secretaría de Educación en la entidad.
"Hasta ahora, el proyecto es iniciar en el ciclo 2006-2007 de manera sistematizada, pero desde el 2005-2006 en los tres niveles iniciaremos con sólo información de terremotos, ciclones y el volcán", dijo Flores Dueñas. La educación de Protección Civil estará enfocada a los niveles de preescolar, primaria y secundaria de escuelas públicas y privadas de la entidad.
El programa está dividido en dos partes: la primera se enfocará en la elaboración del material didáctico y capacitación para los maestros de la entidad, actualmente en marcha. La segunda etapa se desarrollará con la impartición de los programas educativos.
Los gastos para la implementación de la materia y los libros de texto correrán por cuenta del Gobierno del Estado, y, no se prevé la apertura de nuevas plazas docentes.
http://busquedas.gruporeforma.com/utileriasm/imdservicios3W.DLL?JSearchformatS&file=Una muestra de lo anterior es el caso de los habitantes de la Yerbabuena, en el que muchos colimenses consideran que el gobierno del estado no se decide a reubicar a los pocos habitantes que ahí quedan, otros consideran, que los “pobrecitos” no tienen a donde irse y hay quienes perversamente todavía afirman que se les quiere desalojar, porque el gobierno se quiere quedar con esas tierras y hay otros que dicen que la idea es desalojarlos para venderle a los extranjeros esos terrenos para desarrollos turísticos, aunque usted no lo crea, eso dicen, y a mí me acusaron de eso.
Durante mi gobierno construimos 52 viviendas en Cofradía de Suchitlán para entregárselas gratuitamente, a las 52 familias que habitaban la Yerbabuena, terreno y construcción gratuita, con todos los servicios públicos, construimos un jardín y las entregamos.
Siete familias, integradas por 35 personas de las 52 familias y que en total eran 255 habitantes, se negaron a reubicarse y no obstante ello a todos incluyendo las siete se les entregaron las casas, aunque de momento no las habitaran.
Quiero dejar claro que a esas siete familias, no las desalojé por la fuerza, porque nunca recibí de manera tajante la recomendación para hacerlo del Comité Científico Asesor, que siempre han actuado de manera profesional y correcta.
El Gobernador del Estado es el Presidente del Comité de Protección Civil en Colima y las decisiones en esta materia, las ejecuta el Gobernador en función de las recomendaciones que los grupos de expertos acuerdan y que dan respaldo a las decisiones que el Gobernador toma en las que se agrega el sentido de la responsabilidad política y la oportunidad para actuar, por ello se vio bien el Gobernador Silverio Cavazos el pasado 10 de junio en la noche, cuando aprovechando los medios de comunicación masiva, Radio y TV, salió al aire para informar en ese momento de intranquilidad social, lo que había sucedido con la explosión del Volcán que alarmó a los colimenses y que muchos creíamos que había sido superior a las anteriores, por haber escuchado el ruido del Volcán en la ciudad de Colima; la población se tranquilizó al escuchar del Gobernador la información científica de manera clara y entendible de que era una explosión menor a las anteriores con un impacto sonoro superior por la onda de choque generada por los vientos dominantes que por la noche son de norte a sur y que por haber sido una explosión nocturna se oye más en la ciudad que cuando ésta es de día y los vientos van hacia el norte.
Tengo la seguridad que a la hora que los expertos recomienden al Gobernador del Estado el desalojo de los habitantes de la Yerbabuena, serán desalojados y el problema no es donde ubicarlos, porque en Cofradía de Suchitlán tienen las casas que mi gobierno les obsequió, no se si estén éstas vacías, las renten o las habiten sus familiares. Lo que sí se, es que hay algunos “vivillos” que se asentaron últimamente, a ver si les daban también casa en esta crisis del Volcán.
Cuando entregamos las viviendas fuimos muy claros en reconocer que con ello no se solucionaba el problema de fondo, que éste se solucionaría cuando las 52 familias con apoyo del gobierno cambiaran su actividad productiva agropecuaria que los mantiene ligados a dichos terrenos y hubo quienes me sugirieron que los jefes de familia y a los hijos mayores les diéramos a cada quien un permiso de taxi, otros recomendaron que trabajaran algunos en el gobierno o bien que se compraran tierras equivalentes en otro lugar para que continuaran su actividad agropecuaria sin riesgo.
El haberles otorgado gratuitamente las viviendas era con la finalidad de disminuir el tiempo de riesgo y de que pudieran continuar cuando no hubiera riesgo su actividad agrícola y sobre todo que las mujeres y los niños estuvieran las 24 horas en un lugar seguro y que los varones mayores de edad que trabajaban en el campo estuvieran únicamente en los terrenos de la Yerbabuena su jornada laboral y que regresaran por la tarde y la noche a estar con su familia en Cofradía de Suchitlán y que cuando hubiera crisis en el Volcán como en estos momentos suceden hubiera siempre un lugar seguro donde habitar y que se les impediría pasar a los terrenos sólo si protección civil así lo recomendaba.
Es cierto que la responsabilidad de la pérdida de vidas humanas es del gobierno cuando éste no hace nada, pero cuando el gobierno actúa como ha sido el caso y a Silverio Cavazos no le falta carácter para actuar y desalojar si es necesario, no habrá pérdida de vidas.
Como una medida para obligar a los padres de familia a que no tuvieran a los niños menores expuestos al peligro en la Yerbabuena, decidí en mi gobierno, cerrar la escuela y retirar a los maestros y los padres de familia los inscribieron en las escuelas de Cofradía de Suchitlán, pero hubo gente irresponsable que alentó y se ofreció para darle clases a los niños que permanecieran en la Yerbabuena, sin reconocimiento oficial y dio clases a seis niños, una improvisada maestra que como no tenía nada que hacer durante el día, arriesgó la vida de los niños con el consentimiento de los irresponsables padres de los niños y de la “maestra”, que también siempre han sido irresponsables padres de familia, que más que responsabilidades han inculcado odio a sus hijos, después argumentaron que se violaba los derechos humanos de los niños al no tener educación oficial y se le pidió al CONAFE que atendiera a los seis niños, pues resultaba más peligrosa, para los niños, “la maestra” improvisada que presumía ser zapatista.
Para Protección Civil y para el Gobierno del Estado, en situación de crisis del Volcán, la población en riesgo son las 48 personas que aún habitan la Yerbabuena y que durante mi gobierno fueron 255 personas. O sea, que 207 personas se reubicaron y están sin riesgo, pero cuando hay explosiones del Volcán como las que ocurren actualmente el Sistema de Protección Civil se activa de la misma manera y con el mismo costo, pues están asentadas las 48 personas dentro del radio de los ocho kilómetros considerado de alto riesgo, pues en la erupción de 1913 las piedras y el material que arrojó el Volcán llegaron precisamente a esa distancia, los pobladores de la Yerbabuena se asentaron en los años cincuenta, por lo que resulta falso lo que algunos de esos habitantes afirman, que ellos estaban ahí y que nada le hizo el Volcán en 1913, o sea, hace 92 años, habrá que creerles a todos aquellos que tengan más de 92 años y que aún vivan ahí; el ejido la Yerbabuena se fundó hace como 50 años y fue cuando se repartieron las tierras, antes de la erupción de 1913 nadie vivía ahí.
Como decía yo anteriormente, el problema es mediático y como decía ayer un científico sobre el Volcán, más peligrosos son los rumores que lo que el Volcán hace.
http://diariodecolima.com.mx/DesColaboradores.aspx?Id=2681Entrevistado al final de la reunión, Jesús Muñiz Murguía, coordinador del Comité Científico Asesor del Volcán de Colima, mencionó que la sismicidad que se reporta en este momento es de baja magnitud y poca frecuencia, es decir, aunque existe la microsismicidad, ésta no manifiesta un nivel alto, ni de riesgo o de peligro que ocurra una explosión.
Aunque aclaró que dicho parámetro puede cambiar de un momento a otro, pero lo que tienen del reporte hasta este momento es en ese sentido.
De la posibilidad que se presente lluvia ácida, explicó que de lo que se habla aquí es que cuando la ceniza que está flotando en el ambiente se combina con la lluvia, podría producirse esa lluvia ácida, pero eso depende de varios factores, entre ellos la cantidad de ceniza flotando en el ambiente y que pueda ser arrastrada por la lluvia, aunque aclaró que "en este momento no tenemos una gran cantidad de ceniza en el ambiente, por lo tanto las posibilidades de que la acidez de una lluvia sea muy grande, están descartadas".
Sin embargo, dijo que sí está latente la posibilidad de que se presente este fenómeno, aunque hay que recordar que en este volcán hemos visto durante la aparición de las lluvias, explosiones o exhalaciones de tipo freático que tienen un gran contenido de vapor de agua con poco contenido de ceniza.
Añadió que llegado el momento se tendrá que evaluar la situación, para dar las indicaciones precisas.
Interrogado acerca de la reunión que sostuvo con diputados locales, el científico destacó que le parece muy importante que les haya interesado a los legisladores saber acerca de la situación del volcán, lo que muestra que el Congreso está atendiendo los asuntos importantes en la vida del estado.
Abundó que la sociedad colimense ha estado bajo la presencia de rumores que la han desinformado, pero lo que los científicos están haciendo con este tipo de actividades de divulgación que son adicionales a las actividades del comité, son para dar a conocer de manera sencilla y en términos coloquiales cuál es la situación del volcán y qué significa un volcán activo y de qué significa la sismicidad, los peligros; es decir, tratar de explicar y hacer un referencia de la situación actual del volcán.
Así, en la reunión se mostró a los diputados todas las acciones emprendidas por el Comité Científico Asesor, el Sistema Estatal de Protección Civil y la Secretaría de Salud, destacando la labor informativa y preventiva en favor de la población colimense.
http://diariodecolima.com.mx/Des.aspx?Activo=6Luego de mencionar que por parte de los integrantes del Comité Científico Asesor y del Sistema Estatal de Protección Civil existe un monitoreo constante de la actividad volcánica, que permite tener con tiempo la información necesaria para tomar las decisiones y medidas correspondientes a fin de salvaguardar la integridad de los ciudadanos, el funcionario estatal dio a conocer una serie de actividades que se realizan para informar y sensibilizar a la población respecto al tema del volcán.
Ochoa González señaló que a través de la Secretaría de Educación se han elaborado 82 mil carteles informativos para los alumnos y maestros en los municipios de Colima, Comala, Villa de Álvarez y Cuauhtémoc; además, se han impartido ocho pláticas de orientación a integrantes de planteles educativos ubicados en La Becerrera, Cofradía de Suchitlán, Montitlán, La Lima y El Naranjal.
Asimismo, por parte de la Secretaría de Salud se han distribuido 250 mil cubrebocas en los municipios de Colima, Comala, Villa de Álvarez y Cuauhtémoc; se repartieron 20 mil dípticos con medidas preventivas sobre qué hacer en caso de caída de ceniza por eventos explosivos del volcán. De igual forma se están emitiendo desde el pasado 7 de junio cápsulas informativas en estaciones de radio y canales de televisión con información relativa a la actividad del volcán y qué hacer en caso de una contingencia.
Por su parte, la Secretaría de Educación distribuyó 463 sobres de vida suero oral e impartió 352 pláticas de orientación sobre medidas preventivas a igual número de personas.
A su vez, informó el secretario general de Gobierno que la Universidad de Colima (UdeC), a través del Comité Científico Asesor, ha concedido entrevistas en diversos medios de comunicación locales, nacionales e internacionales, dando a conocer la información que prevalece en torno a la actividad volcánica. Entre los medios atendidos por los investigadores de la máxima casa de estudios colimenses se encuentra El informador de Jalisco, Televisa, TV Azteca, Agencia EFE, AP, Reforma, Canal 10 y 11 local, Azteca radio, Diario de Colima, Ecos de la Costa, Ángel Guardián, Radio Variedades, Radio Monterrey, Radio Levy, Universo FM, Radio Red, Reuter, Pulso informativo, la BBC y la Agencia Japonesa y Española.
Asimismo, se han ofrecido una serie de conferencias de prensa en la Pinacoteca de la Universidad de Colima y Participación Ciudadana, además de realizar mesas redondas en la Dirección General de Protección Civil, en Comala y en el Comité Científico Asesor. La Coordinación General de Comunicación Social ha transmitido en radio un total de 136 spots diarios, con una cobertura en todo el estado de Colima y parte de Jalisco; en televisión se han transmitidos 16 impactos diarios, en los canales 10 y 11 locales.
En tanto que en prensa se han publicado 67 octavos de plana en 11 publicaciones con cobertura en todo el Estado. Por parte de la Dirección General de Protección Civil se han dado alrededor de 400 orientaciones a igual número de personas, vía telefónica. A través del 066 se han dado aproximadamente 700 orientaciones a personas que lo han solicitado y se han concedido entrevistas a medios de comunicación (radiofónicos, televisivos e impresos) locales, nacionales e internacionales.
Entre los medios de comunicación atendidos por personal de Protección Civil se encuentra los canales locales 10 y 11, Universo FM, Diario de Colima, Ecos de la Costa, El Comentario, El Mundo, Televisa, TV Azteca, Monitor MVS, Pulso Informativo, Diario Monitor, El Mural, El Informador, Ocho Columnas, El Universal, TVE, CNN, Reuter, CNI, Agencia EFE, Radio Oaxaca, Radio Red, Radio Yucatán, Radio Monterrey y Radio Miami. Además se han impartido pláticas de orientación en diversas dependencias del gobierno del Estado e Instituciones como el Registro Público de la Propiedad, Fomento Agrícola, Secretaria de Educación y Cruz Roja.
También se entrego material informativo para su difusión a la Secretaria de Educación y de Salud. Se mandaron a elaborar 15 mil dípticos, carteles y volantes alusivos a las medidas preventivas en caso de: caída de ceniza, lahares y erupción volcánica. Se les envió a todas las dependencias material impreso “Qué hacer en caso de: caída de ceniza volcánica, lahar o flujo de lodo y erupción volcánica”, esto con la finalidad de que difundan las medidas preventivas a realizar. (BP)
http://ecosdelacosta.com.mx/index.php?seccion=15&id=21784&encabezado=Protecci%EF%BFEn medio de una charla que se prolongó por más de dos horas, Mauricio Bretón descartó riesgos importantes para la zona conurbada Colima y Villa de Alvarez e incluso la cabecera municipal de Comala y Cuauhtémoc. Y es que, en su diálogo con más de 150 personas ayer por la noche, Bretón insistió en que el panorama de los escenarios del volcán deben diferenciarse entre dos palabras: posible y probable.
En ese contexto afirmó que el escenario más adverso posible es el colapso del edifico volcánico, pero dicho escenario es poco probable porque el edificio volcánico ni la actividad podrían propiciar que esto suceda. Refirió que la distinción entre posible y probable es importante para manejar la información en los medios de comunicación y poder ofrecer un mejor panorama con la información a los colimenses.
Mauricio Bretón descartó que Colima o Villa de Alvarez pudieran verse afectados por la actividad volcánica, incluso, dijo, la caída de ceniza es el panorama más difícil por la densidad de ésta, el riesgo de las enfermedades y los daños que se puedan causar a los techos de los hogares. Ese mismo riesgo se corre en poblaciones como Comala y Cuauhtémoc.
Dijo que existe la posibilidad de que la actividad volcánica actual se prolongue hasta por algunos años, debido a que hay registros históricos que así lo hacen prever. Y refirió que este escenario sí es probable por las condiciones actuales de la actividad del coloso de fuego.
Consideró que La Yerbabuena población ubicada a unos 12 kilómetros de la cima del Volcán, se encuentra en una zona de riesgo importante, debido a los escenarios explosivos de los últimos días. E insistió en que se debe pensar en la reubicación de este poblado aunque recordó las personas que aún habitan allí decidieron permanecer en La Yerbabuena bajo su propia responsabilidad.
Después de una exposición de la evolución de las explosiones del Volcán de Colima, el científico abrió una sesión de preguntas y respuestas que se prolongó durante hora y media. En la sesión los presentes pudieron manifestar sus inquietudes al científico quien respondió a ellas de manera puntual. La intención de esta charla fue precisamente la de poder aclarar dudas y mitos que se han formado en torno a la actividad del volcán. En la charla estuvo presente el coordinador del Comité Científico Asesor, Jesús Muñiz Murguía.
http://diariodecolima.com.mx/Des.aspx?Activo=4Asimismo, precisó que las observaciones del vuelo del 12 de junio de 2005, indican que el flujo piroclástico sobre la barranca La Arena tuvo un alcance de 5.2 kilómetros y se encuentra a 8.5 kilómetros de San Marcos, Jalisco. Salazar Saborio comentó que se observaron algunos cambios en la cima con respecto al vuelo anterior, entre ellos acumulación de gran cantidad de material producto de las explosiones, destacándose un cráter hacia el suroeste y una gran roca en el centro. Añadió que los balísticos de la explosión del 9 de junio tuvieron un alcance de entre cuatro y cinco kilómetros.
El director operativo estableció que los parámetros de monitoreo indican que la etapa de explosividad continuará con eventos de magnitudes similares o incluso mayores, y que persiste aportación de magma cerca de la superficie del cráter, así como material inestable, producto de las explosiones, sobre las paredes del volcán que produce derrumbes esporádicos. Reiteró que hay material emplazado en el edificio volcánico, por lo que aumenta la probabilidad de que se generen lahares en la próxima temporada de lluvias, principalmente en las barrancas de La Lumbre, San Antonio y Monte Grande.
Dio a conocer que no pudo realizarse la medición y exploración de la cima en el vuelo del 12 de junio; sin embargo, se tiene considerado realizarlo cuando las condiciones meteorológicas y de actividad lo permitan. Además, señaló que existe el acuerdo de impedir los sobrevuelos en las inmediaciones del volcán que no tengan fines científicos o de protección civil, y que el comité se reunirá en función de la actividad volcánica.
El funcionario estatal señaló que se mantiene comunicación permanente con el responsable de la Red Sísmica de Colima, Gabriel Reyes, con la finalidad de dar una respuesta pronta ante una posible eventualidad. Salazar Saborío estableció que por instrucciones del gobernador del estado, Jesús Silverio Cavazos Ceballos, y del secretario general de Gobierno, Arnoldo Ochoa González, el Sistema Estatal de Protección Civil tiene dispuesto el operativo de apoyo y vigilancia para poder responder ante cualquier eventualidad.
Hasta el momento no se ha reportado afectación o daño en la población o en viviendas de la entidad y que no se tiene considerado el desalojo de ninguna comunidad aledaña al volcán, dijo. Personal de las secretarías de Educación y Salud, así como la dependencia a su cargo, continúan realizando tareas de difusión y prevención, a fin de evitar afectaciones entre la población con motivo de la caída de ceniza que se registra por los eventos explosivos, además de informar y sensibilizar a los ciudadanos sobre la situación que prevalece en torno a la actividad volcánica.
El Sistema Estatal de Protección Civil de Colima recomienda ante esta fase en la que se encuentra el volcán de Fuego que quienes se encuentren o vivan en zona de riesgo sigan las indicaciones que este organismo transmitirá a través de los medios de comunicación; que cubran los depósitos de agua, tinacos, pilas o cisternas y en caso de tener familiares con enfermedades pulmonares, los lleven a un lugar retirado y cubierto. Asimismo, se señala que en caso de que se registre caída de cenizas, se usen mascarillas protectoras, cubrebocas o pañuelos; se evite estar en exteriores, cerrar puertas y ventanas de viviendas, no hacer ejercicio al aire libre, colocar trapos húmedos en las ranuras de puertas, ventanas y lugares donde pueda haber corriente de aire.
http://estadis.eluniversal.com.mx/estados/57681.htmlLuego de una reunión que sostuvo ayer el Comité Científico Asesor para la Actividad del Volcán de Colima, el director de la Unidad Estatal de Protección Civil Jalisco (UEPCJ), Trinidad López Rivas, informó que debido a que el coloso de fuego registra aparente calma en su actividad desde hace más de 72 horas, se acordó que los habitantes de Juan Barragán regresaran a sus casas.
"Ya regresan, pero no por eso nos confiamos, el refugio se queda instalado y en su comunidad un camión y una camioneta listos en caso de que sea necesario evacuar de nueva cuenta", señaló al aseverar que la actividad explosiva ha disminuido.
"Continúa la actividad, de ninguna manera puede uno decir que ésta se ha detenido, pero sí los eventos explosivos han disminuido mientras que las fumarolas y gasificaciones continúan, precisamente ayer después de las cuatro de la tarde tuvo una fumarola de 800 metros", señaló el funcionario.
La evacuación de habitantes de la comunidad del municipio de Tonila se realizó de manera preventiva la noche del pasado lunes 6 de junio.
http://estadis.eluniversal.com.mx/estados/57682.htmlLa montaña está definida por los especialistas como un estratovolcán con forma cónica truncada en la cima y flancos escalonados. Y es considerado el más activo del país. Hacia el EN tiene una pequeña boca formada en 1869 conocida como El Volcancito. Hacia el sur tiene tres elevaciones formadas de antiguas corrientes de lava llamadas Los Hijos del Volcán. En la parte oeste muestra un flujo de andesita que llega hasta la base. Es lo que se define como un estrato volcán, debido a que está constituido por capas de materiales fragmentados (cenizas y cortezas) e intermitentes corrientes de lava. Según las erupciones pasadas el edificio pétreo es de carácter "vulcaneano" o "peleano". Es el más activo de México y forma parte de una cadena volcánica que marca la migración hacia el sur del vulcanismo originado en el interior del graben (fosa tectónica) de Colima. Es cónico y su cráter ha sido obstruido en varias ocasiones por un “domo” de lava petrificada. Se ha formado en el interior de una caldera, de 6 y 4.5 kms., de diámetro mayor y menor, respectivamente, que probablemente representan los restos de otro volcán.
Durante su actividad se han producido derrames gruesos de lava de poca longitud, que se han desbordado por el cráter principal y en 1869 por el cono lateral llamado volcancito, que ubicado en la falda noreste se ve desde Colima y que también ha presentado flujos piroclásticos, que consisten en una mezcla de fragmentos y gases a alta temperatura y de otros productos de caída libre como piedras y cenizas.
Desde 1957 el cráter estuvo tapado por un creciente domo hasta 1998. A través de grietas en el domo se produjeron erupciones líquidas de lava en 1962, 1976 1977 y en 1982. Según este patrón se preveía una fase intensamente explosiva hacia los últimos años del siglo veinte, lo que para nuestra fortuna no se dio y que sí, probablemente sea lo que estamos testimoniando. No obstante, existe evidencia de que en diversos períodos ha tenido gran actividad. La historia de la región menciona como violentas las erupciones ocurridas en 1575, 1611, 1806, 1808, 1818, más no en 1913. El 12 de junio de 1869, el volcán comenzó un período de casi continua actividad y, con excepción de algunos breves lapsos de calma, ha continuado en efervescencia. La erupción de 1806, según está documentado, fue una de las más fuertes y se presentó seguida de un terremoto que destruyó, entre otras, parte de la techumbre de la iglesia parroquial de Zapotlán. Las cenizas de la erupción de 1818, fueron arrastradas por el viento dominante del sur hasta Guadalajara, Zacatecas y San Luis Potosí.
*El autor es el presidente de la Asociación de Cronistas de Pueblos y Ciudades del Estado de Colima, A.C.
http://ecosdelacosta.com.mx/index.php?seccion=15&id=21762&encabezado=%A1Ah%20queHay, en ciertos círculos sociales de la entidad, la idea de que los medios de cobertura nacional conspiran para presentar una imagen catastrófica del territorio colimense en cada oportunidad que se les presenta. Crean alarma con el único fin de ganar audiencia o vender ejemplares, se insiste, sin importarles que la industria turística de Colima se resienta.
La verdad, no es necesario confabularse para lastimar los intereses de los hoteleros manzanillenses. Basta informar que el aeropuerto de Colima ha tenido que ser cerrado en varias ocasiones por la caída de ceniza o que la autopista a Guadalajara pasa por un costado del volcán, para que los potenciales viajeros decidan que ésta no es la mejor época para visitar el estado por aire ni por tierra.
Podríamos suponer incluso que alguien, en el Pacífico asiático, mire las noticias por televisión y calcule los riesgos de embarcar un contenedor a Manzanillo. Y que entonces solicite los servicios de una naviera cuya terminal esté en el puerto Lázaro Cárdenas, a fin de proteger su mercancía de un eventual desastre natural.
Honestamente, los mayores perjuicios que el volcán de Colima causará a nuestro estado son los que sufrirán las poblaciones ubicadas en las inmediaciones del cráter. Cuando algunos líderes de opinión se muestran demasiado sensibles a los supuestos atentados en contra de nuestra imagen turística y comercial, se olvidan que hay un mayor número de ciudadanos jaliscienses viviendo en la zona de riesgo.
Es la economía de esas familias la que más sufre con la actividad volcánica. El impacto de esta fase eruptiva en sus bolsillos es real: cada vez que las autoridades de Protección Civil los evacuan y los llevan a un albergue, los vecinos de las comunidades cercanas al coloso sufren mermas en su actividad agropecuaria y comercial; se desquicia la vida familiar, se interrumpe la educación de los hijos, padecen incomodidades.
Peor sería, indudablemente, que un río de lava, un flujo piroclástico, una lluvia intensa de ceniza, un bombardeo de rocas ardientes o un lahar barrieran con dichos asentamientos humanos. Todavía más terrible sería que los habitantes de esos poblados no alcanzaran a ser evacuados y resultaran afectados en su integridad física como consecuencia de cualquiera de esos posibles eventos volcánicos.
Cuando las autoridades de Colima piden a los medios no magnificar la situación del Volcán, pasan por alto que la información científica más escueta es ya, por sí, alarmante. El coloso de fuego está en alerta roja. En cualquier momento puede sobrevenir una erupción similar a la de 1913 que, si bien no representa un riesgo considerable para la zona conurbada capitalina, pondría en jaque al sistema de protección civil.
La evacuación de un poblado genera demasiados conflictos entre las autoridades que los sacaron de sus casas y los refugiados. Es difícil que estas personas asuman su condición de albergados como una oportunidad de salvar la vida. Consideran la movilización un acto de prepotencia por parte de un grupo de funcionarios que creen saber más del volcán que ellos, quienes han vivido todo el tiempo cerca del cono. Se quedan en los refugios casi por la fuerza, y aguardan ansiosos el momento en que les permitan regresar.
Por supuesto, ninguna de estas personas que se muestran reacias a la evacuación, lo mismo en Colima que en Jalisco, había nacido en 1913. Y la memoria colectiva es engañosa porque ninguna de sus abuelas vivía en donde hoy está La Yerbabuena. No pudieron haber contado a los padres de los ancianos de hoy que un eventual colapso sobre la cara sur pondría a esa comunidad en la trayectoria de un flujo piroclástico.
Nadie vivió para contarles que los lahajares, las nubes ardientes o cualquier otro proyectil lanzado desde el cráter, viaja a tal velocidad que nadie podría escapar a ellos. Y tampoco reflexionan en que el instinto de los animales no les ayudará a escapar de una muerte segura. En 1913, buena parte del ganado de la Hacienda de San Antonio fue arrasado por los efluvios del Volcán. Esto, dicho sin ánimo de crear alarma.
http://ecosdelacosta.com.mx/index.php?seccion=15&id=21761&encabezado=ExplosividadLo anterior lo confirmó el coordinador del Programa de Urgencias Epidemiológicas y Desastres en la Secretaría de Salud, Paul Palacios Lozada, quien negó que por la caída de este residuo se haya incrementad, en las últimas semanas en algunos puntos de la zona norte del Estado, el número de pacientes enfermos de conjuntivitis, asma, enfermedades diarreicas y dermatosis.
De acuerdo al más reciente reporte de morbilidad, en la Ssa se han mantenido los mismos índices: “incluso podemos decir que en algunas comunidades han disminuido las enfermedades respiratorias”, por lo que insistió en decir que las cosas en cuestión de salud se encuentran tranquilas.
Palacios Lozada explicó que después de la caída de ceniza que se presentó hace unos días la Ssa realizó un operativo de vigilancia epidemiológica en zonas consideradas como de alto y mediano riesgo: “a través de los centros de salud de las comunidades hacemos un monitoreo diario”.
Por otra parte y ante el riesgo de que la actividad del volcán incremente, el funcionario estatal pidió calma a la población, sobre todo para no alterar la salud mental: “la gente puede estar tranquila, no queremos que viva tensionada”.
Puntualizó que, por fortuna, las autoridades competentes han aclarado que el volcán no puede producir sismos y eso de alguna manera tranquiliza a la sociedad.
En cuanto a las recomendaciones que hace la Ssa en caso de que se presente una lluvia de ceniza, hay que utilizar un pañuelo o cubre bocas, protegerse los ojos, "principalmente aquellas personas que hagan uso de los lentes de contacto se les recomienda retirárselos y hacer uso de lentes externos”.
En caso de que haya caído ceniza en los ojos, éstos deben limpiarse con una toalla o pañuelo húmedo y hacia una sola dirección: "no se debe tallarse de manera frecuente porque eso puede causar daño a la conjuntiva del ojo".
http://ecosdelacosta.com.mx/index.php?seccion=15&id=21726&encabezado=No%20se%20hanPrecisó que las observaciones del vuelo del 12 de junio de 2005 indican que el flujo piroclástico sobre la barranca La Arena tuvo un alcance de 5.2 kilómetros y se encuentra a 8.5 kilómetros de San Marcos, Jalisco.
Asimismo, comentó que se observaron algunos cambios en la cima con respecto al vuelo anterior, entre ellos acumulación de gran cantidad de material producto de las explosiones, destacándose un cráter hacia el suroeste y una gran roca en el centro. Añadió que los balísticos de la explosión del 9 de junio tuvieron un alcance de entre cuatro y cinco kilómetros.
Salazar Saborío estableció que los parámetros de monitoreo indican que la etapa de explosividad continuará con eventos de magnitudes similares o incluso mayores y que persiste aportación de magma cerca de la superficie del cráter, así como material inestable producto de las explosiones sobre las paredes del volcán, lo cual produce derrumbes esporádicos.
Reiteró que existe material emplazado en el edificio volcánico, por lo que aumenta la probabilidad de que se generen lahares en la próxima temporada de lluvias, principalmente en las barrancas de La Lumbre, San Antonio y Monte Grande.
Salazar Saborío dio a conocer que no pudo realizarse la medición del COSPEC y exploración de la cima en el vuelo del 12 de junio; empero, se tiene considerado realizarlo cuando las condiciones meteorológicas y de actividad lo permitan. Además, señaló que existe el acuerdo de impedir los sobrevuelos en las inmediaciones del volcán que no tengan fines científicos o de protección civil y que el comité se reunirá en función de la actividad volcánica.
El funcionario estatal señaló que se mantiene comunicación permanente con el responsable de la Red Sísmica de Colima (RESCO), Gabriel Reyes, con la finalidad de dar una respuesta pronta ante una posible eventualidad.
Salazar Saborío estableció que por instrucciones del gobernador Jesús Silverio Cavazos Ceballos y del secretario general de Gobierno, Arnoldo Ochoa González, el Sistema Estatal de Protección Civil tiene dispuesto el operativo de apoyo y vigilancia para poder responder ante cualquier eventualidad.
Destacó que hasta el momento no se ha reportado afectación o daño en la población o en viviendas de la entidad y que no se tiene considerado el desalojo de ninguna comunidad aledaña al volcán.
El funcionario estatal señaló que personal de las secretarías de Educación y Salud así como la dependencia a su cargo continúan realizando tareas de difusión y prevención a la población, a fin de evitar afectaciones con motivo de la caída de ceniza que se registra con motivo de los eventos explosivos.
El Sistema Estatal de Protección Civil de Colima recomienda, ante esta fase en la que se encuentra el volcán de fuego de Colima, que quienes se encuentren o vivan en zona de riesgo sigan las indicaciones que este organismo transmitirá a través de los medios de comunicación; que cubran los depósitos de agua, tinacos, pilas o cisternas y en caso de tener familiares con enfermedades pulmonares los lleven a un lugar retirado y cubierto. Asimismo, se señala que en caso de que se registre caída de cenizas se usen mascarillas protectoras, cubre bocas o pañuelos; se evite estar en exteriores, cerrar puertas y ventanas de viviendas, no hacer ejercicio al aire libre, colocar trapos húmedos en las ranuras de puertas, ventanas y lugares donde pueda haber corrientes de aire.
Posterior a una caída de ceniza se especifica que se debe barrer y retirarla de los patios sin usar agua y por ningún motivo permitir que se vaya a los drenajes; también se recomienda que si alguna ropa estuvo expuesta a la ceniza hay que sacudirla en seco y lavarla a mano con detergente. Se mantiene la zona de exclusión de actividades para ambos estados a 7.5 kilómetros a partir de la cima del volcán sobre los cauces de las barrancas. El radio de alertamiento preventivo permanece en 11.5 kilómetros desde la cima del volcán, el cual incluye las poblaciones de La Yerbabuena y La Becerrera en el estado de Colima, y Causentla, Cofradía de Tonila, Atenguillo, El Saucillo, El Fresnal, El Embudo, Juan Barragán, Los Machos, El Agostadero y El Borbollón en Jalisco. Debe evitarse la permanencia en las barrancas La Lumbre, El Cordobán, San Antonio y Monte Grande, en Colima, y El Muerto, La Tuna, Santa Ana, El Cafecito, La Arena y Beltrán-Durazno en Jalisco. Las poblaciones localizadas en las zonas de alto riesgo deberán estar preparadas por si hubiera necesidad de evacuar. Deberán ubicar la localización de albergues, tener a la mano documentos de valor y mínimas pertenencias y por último, reportar a las autoridades los enfermos que hubiera en la familia para asegurar su transporte en caso de una evacuación. Los sistemas estatales de Protección Civil piden a la población mantenerse atenta a los comunicados que este organismo haga llegar a través de los medios. Esta información estará basada en las observaciones del Comité Científico Asesor quien, junto con los sistemas estatales de protección civil y la Coordinación General de Comunicación Social del gobierno del Estado, quienes trabajan conjuntamente con la Coordinación General de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de la Defensa Nacional, y son los únicos autorizados para emitir este tipo de comunicados, tal como lo establece el Plan Operativo Volcán de Colima. (BP)
http://ecosdelacosta.com.mx/index.php?seccion=15&id=21720&encabezado=Nueva%20fase%20Al preguntarle su postura en torno a la oposición de algunos grupos y personas a la instalación de la regasificadora en Manzanillo, del alcalde Elías Martínez a resolver la huelga de Tecomán y de los habitantes de La Yerbabuena a dejar su población ante el riesgo por las erupciones del volcán, Silverio Cavazos señaló que en los tres temas el común denominador será el estado de Derecho. “Si nos guiamos por él, haciendo gala del diálogo y el consenso, podemos avanzar de manera positiva en estos temas”.
Aseguró que en el caso de la regasificadora se escucharán todas las voces y se atenderá lo que técnicamente sea lo más adecuado, “pero en todo momento vamos a exigir que queden garantizadas dos situaciones: la seguridad de los manzanillenses y el desarrollo sustentable”.
En cuanto al volcán, dijo encontrarse complacido del trabajo tan responsable del Comité Científico Asesor de la Universidad de Colima y de la coordinación de Protección Civil, así como de la relación que tiene con el gobierno federal para enfrentar este tipo de fenómenos. “Aún no podemos dialogar con los moradores de La Yerbabuena, pero en caso de una erupción de gran magnitud, se desalojaran de manera inmediata”.
En el caso de la huelga de Tecomán, dijo no compartir la postura de la autoridad municipal, “pero soy respetuoso de ella”. Aseguró que hace falta más oficio político, donde el diálogo y el consenso son los mejores instrumentos para avanzar juntos en la resolución de problemas comunes.
“La huelga de Tecomán no es un asunto político, sino laboral. Me mantendré en la postura de intensificar el diálogo en el momento que el presidente acepte, no como parte del proceso, sino como un generador de las condiciones para que dialoguen. La propuesta que le hice al PAN fue que se integrara un grupo técnico-jurídico de seis personas, dos del Ayuntamiento, dos del sindicato y dos de las asociaciones de barras y colegios de abogados para que analicen el pliego de prestaciones y las posturas de ambas partes, a fin de que esta mesa haga una propuesta de convenio para resolver el conflicto”.
http://ecosdelacosta.com.mx/index.php?seccion=15&id=21671&encabezado=Colima%20diceNo dude usted que a eso se deba que en nuestro Estado, el índice de enfermedades relacionadas con el cáncer sea muy alto. No obstante lo anterior, las autoridades estatales durante mucho tiempo no han hecho absolutamente nada por monitorear la calidad del aire e informar a la gente sobre los peligros por la contaminación que se presente. ¿Cuáles son los contaminantes que pululan en la atmósfera? ¿De qué forma afectan la salud de los colimenses? Ni el secretario de Salud del gobierno estatal lo sabe, menos un pobre ciudadano que confía en sus autoridades.
Lo grave de todo esto, es que el desconocimiento de lo que pasa en nuestro medio ambiente hace que se cometan grandes y graves errores, como el de no suspender las clases en las escuelas primarias y secundarias cuando el cielo colimense estaba cubierto de ceniza volcánica. ¿Cómo se pueden calificar al Secretario de Salud y al de Educación Pública? Claro, ellos seguramente tienen aire acondicionado en sus oficinas, faltaba más; que los niños se frieguen. Qué terrible, es el extremo de la incompetencia. Pero en fin, ya hay un plan operativo denominado “Volcán de Colima”.
http://diariodecolima.com.mx/DesColaboradores.aspx?Id=2645En entrevista con Diario de Colima, el especialista indicó que la ceniza no es como el polvo normal que hay en las calles, sino que es más pesada y, por ende, más peligrosa.
Explicó que el problema que se ha detectado con los pacientes que usan lentes de contacto, sobre todo los llamados blandos, es que la ceniza se acumula en el lente adhiriéndose, y esta acumulación trabaja "como una lija dentro de los ojos, específicamente en la córnea, pudiendo producir una desepitelización corneal".
Dijo que este problema se debe a que la córnea cuenta con una capa de un epitelio que la protege de bacterias, se puede romper porque la ceniza trabaja como una lija, por lo tanto produce sensaciones de dolor o piquetes, así como también les molesta mucho la luz.
"Imagínate que tú en el lente tienes pegada ceniza que se convierte en una lija, es como si se estuviera uno tallando en la piel con una uña y llegará el tiempo en que te vas a hacer una laceración que te va a molestar y eso es lo que está pasando con los pacientes que usan lentes de contacto", expresó.
El especialista recomendó que ante la primera sintomatología que sienta el paciente de sanción de picazón, "vayan y consultan a su especialista, porque hasta el momento sólo llevamos dos casos, pero debemos de prevenir".
Mencionó que al acudir con el médico, éste lo único que hará es un proceso de limpieza, "debido a que la ceniza se sedimenta o asienta, tal como pasa con la ceniza en las pilas de las casas, pero en esta ocasión se pega la ceniza en el lente".
Cárdenas Martínez señaló que el 20 por ciento de la población utiliza este tipo de lentes, quienes tendrán que acudir a un especialista, de los cuales en Colima hay siete y dos en Manzanillo.
Negó que haya peligro por el uso de los lentes de contacto, por ello no se les dice que dejen de usarlos, sino que simplemente acudan al médico en caso de sentir alguna molestia, porque ésta no se solucionará ni con el uso de gotas humectantes ni pasará por sí sola, sino que requiere atención médica.
Indicó que el médico hará una limpieza dentro del ojo del paciente y un lavado del lente, mismo que debe ser hecho por un especialista pero no es un proceso costoso, sino que está al alcance del bolsillo de todas las personas.
Señaló que en los casos extremos lo que puede pasar es que se puede hacer una ulceración, es decir un agujero en la cornea, por lo que se podría perder el ojo: "sería un agujero por infecciones de bacterias, debido a que el líquido de la córnea se vaciaría".
Finalmente dijo que por ello se debe de prevenir este tipo de situaciones, de ahí la necesidad de que acudan al especialista y no dejen pasar el tiempo sin tomar precauciones.
http://diariodecolima.com.mx/Des.aspx?Activo=2Durante una de las clásicas pláticas entre aventureros se nos ocurrió explorar el Volcán de Fuego, en Colima, el cual está en plena actividad volcánica y así comenzar a vender la idea de sobrevolar los volcanes mexicanos.
En la ciudad de Colima nos encontramos con los pilotos locales que nos recomendaron de dónde despegar y las condiciones de viento que predominan en el Nevado de Colima y el Volcán de Fuego, colosos de roca conocidos como los Volcanes de Colima.
Nuestro escenario
También conocido como Zapotépetl, el Nevado de Colima es un viejo volcán muy erosionado, al grado de no tener cráter. Según los vulcanólogos, el cráter original es lo que hoy se conoce como el Playón. El Nevado tiene dos picos principales; el mayor, llamado Juan de las Nieves, cuenta con una altura de 4 mil 330 metros, y otro menor hacia el norte conocido como Lobos de 4 mil 300 metros. El Volcán de Fuego es actualmente es el más activo de México y regularmente lanza vapor de agua, cenizas y en los últimos días lava. Este volcán siempre ha estado activo. Los registros de sus erupciones datan de 1576. Su altura es difícil de calcular por su intensa actividad pero se calcula en 3 mil 960 metros.
¿Con quién puedes tomar el curso?
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Al final de tu curso podrás obtener la licencia de piloto de parapente expedida por la USHGA válida en todo el mundo.
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La pista está lista
Nuestra aventura inició por la madrugada. Buscamos un campo abierto para que Ramón despegara en el paramotor. La actividad del volcán era moderada por la mañana. La luz del amanecer pintaba de amarillo la fumarola. Entre los sembradíos de caña encontramos un sitio, aunque no era el mejor lugar para despegar porque había algunas piedras.
Ojo con los lentes
Sacamos el paramotor y Ramón comenzó a equiparse. Una vez listo, le instalé una cámara de video en el pie. Se colgó del cuello otra cámara más de foto, la cual llevaba una agarradera especial, un lente ojo de pez para abarcar el mayor ángulo posible y un control remoto para dispararla.
Toma vuelo
Revisamos que el equipo de motores y cámaras estuvieran listo y Ramón extendió su ala, prendió el motor y aceleró. La fuerza de la hélice levantó el ala sobre su cabeza. Corrió con todas sus fuerzas hasta que se despegó del suelo.
De propia voz
"Fui tomando altura poco a poco con la ayuda de una termal que encontré y me fui acercando al volcán. La adrenalina corría conforme estaba más cerca. Mi miedo principal era que el volcán lanzara un chupinazo (cenizas calientes). Cuando alcancé la mayor altura casi sobre el cráter noté que el rollo de la cámara se había acabado. Cambié el rollo lo más rápido que pude y cuando me di cuenta ya estaba casi sobre el cráter. Bajo de mí veía como una enorme plancha caliente de la que salía vapor de los costados", dice Ramón. Esa fue la cúspide de la aventura.
"En este nivel de explosividad, el riesgo para la población es bajo. No tenemos contemplado que los alcances sean mayores a los 5 o 6 kilómetros. De cualquier manera, se tiene un margen de error en nuestra estimación de que ocurran explosiones un poco más fuertes de las que han estado ocurriendo. Por eso el radio de exclusión es de 7.5 kilómetros", señaló Tonatiuh Domínguez, director del Observatorio Vulcanológico de la Universidad de Colima.
"La lava de este volcán es lo menos peligroso. Lo riesgoso son los flujos piroclásticos. Sin embargo, en este volcán son todavía relativamente pequeños, de tal manera que pueden estar contenidos en las barrancas que tiene alrededor el volcán. Eso hace que el riesgo sea muchísimo menor.
A su vez, Delfino Hernández, del Departamento de Riesgos Geológicos de la UAM Iztapalapa, observó que los principales daños en caso de una erupción más agresiva serían a la fauna y la flora aledañas.
"Las afectaciones son en el entorno inmediato del volcán por la lava. A la población le haría daño en lo mínimo. El problema son los incendios y el trastorno ecológico de los bosques que se quemen, pues esto provoca un desequilibrio ecológico. A la población le llegan las cenizas más finas", observó Hernández.
Las cenizas arrojadas por el volcán, profundizó el geólogo, afectan el sistema respiratorio de los seres vivos así como tuberías, drenajes y techos.
Por el momento, confirmaron los científicos, las explosiones del volcán son mayores a las del periodo 1998-1999, años en que se registró un actividad similar en el coloso.
"Éstas han sido mucho más intensas. Realmente no sabemos si es un antecedente de una escalada en la salida del material. Por eso es muy importante que se siga observando al volcán", señaló Juan Manuel Espíndola Castro, vulcanólogo del Instituto de Geofísica de la UNAM.
En noviembre de 1998, por lo menos 373 personas fueron evacuadas de las zonas aledañas al volcán.
En febrero de 1999, un derramamiento de lava de 5 kilómetros, así como otros materiales incandescentes, obligó al Ejército mexicano y a Protección Civil a evacuar a 324 personas.
En julio de ese mismo año, otra explosión causó la evacuación de 272 personas.
http://busquedas.gruporeforma.com/utileriasm/imdservicios3W.DLL?JSearchformatSP&file=Luis Saborio, director Operativo de Protección Civil en Colima, informó que aunque la explosión fue intensa, no superó la erupción de 1999 ni la del pasado 5 de junio.
De acuerdo con el funcionario, hasta anoche no se había determinado evacuar a las comunidades de La Yerbabuena y La Becerrera, en esta entidad.
La explosión provocó una columna que se elevó 3 kilómetros sobre el cráter, provocando una lluvia de ceniza en la zona.
"La onda sonora fue muy fuerte y se benefició porque en este momento los vientos tienen un rumbo hacia el sur (hacia la ciudad de Colima y Villa de Álvarez), ya esperábamos una explosión así para hoy (ayer)", informó Saborio.
En tanto, Trinidad López Rivas, director de Protección Civil Jalisco, descartó que la explosión hubiera dejado víctimas.
"Hubo desplazamiento de grava y ceniza por algunas comunidades que están a nueve kilómetros de distancia y llegó allí prácticamente la onda expansiva. No hay daños en las personas, no tenemos reportes de víctimas", aseguró López Rivas.
Las autoridades recomendaron a pobladores de comunidades cercanas al volcán cerrar puertas y ventanas, y salir a la calle lo menos posible.
Por Esaú López y Antonio Navarrete, http://busquedas.gruporeforma.com/utileriasm/imdservicios3W.DLL?JSearchformatSP&fileAsí lo señaló el coordinador del Comité Científico Asesor del Volcán, Jesús Muñiz Murguía, quien aclaró que las mayores posibilidades se ubican en las comunidades de Jalisco y Colima cercanas al volcán, por lo que exhortó a la población a no alarmarse, pero sí a tomar medidas de protección.
El científico mencionó que ante la presencia de vapor en el ambiente y su combinación con la ceniza que pudiera emitir el volcán, es posible que se presenten lluvias ácidas, especialmente si se considera que el volcán atraviesa por un ciclo explosivo.
Sin embargo, también mencionó que es necesario determinar el grado de acidez que tendría la lluvia, que en el peor de los casos afectaría principalmente a las plantas, pero en el caso de seres humanos, es recomendable evitar el contacto directo con el líquido, especialmente las personas que tienen la piel sensible.
Muñiz Murguía mostró su preocupación porque la población llegue a considerar cotidianas las explosiones y la emisión de ceniza en las próximas semanas o meses, ya que en años previos a la erupción se registraron frecuentes eventos.
“Es recomendable utilizar cubrebocas, mascarillas protectoras, así como evitar actividades al aire libre, entre otros, porque la ingesta de ceniza es muy dañina”.
Finalmente, el coordinador del Comité Científico Asesor descartó que comunidades de Jalisco pudieran tener riesgos por el registro de lahares, pues las posibilidades de que se presente un evento de este tipo se ubicarían en La Becerrera, Colima, porque tiene la afluencia de los ríos El Cordobán y La Lumbre.
http://ecosdelacosta.com.mx/index.php?seccion=15&id=21647&encabezado=Existen%20altasMencionó que las imágenes del sistema de monitoreo visual permiten observar el emplazamiento de un pequeño domo sobre el cráter del volcán.
Salazar Saborío estableció que los parámetros de monitoreo indican que la etapa de explosividad continuará con eventos de magnitudes similares o incluso mayores, y que persiste aportación de magma cerca de la superficie del cráter, así como material inestable, producto de las explosiones, sobre las paredes del volcán que produce derrumbes esporádicos.
Reiteró que existe material emplazado en el edificio volcánico, por lo que aumenta la probabilidad de que se generen lahares en la próxima temporada de lluvias, principalmente en las barrancas de La Lumbre, San Antonio y Monte Grande.
Salazar Saborío dio a conocer que se tiene considerado realizar un vuelo para la medición de Cospec y exploración de la cima cuando las condiciones meteorológicas y de actividad lo permitan.
Además, señaló que existe el acuerdo de impedir los sobrevuelos en las inmediaciones del volcán que no tengan fines científicos o de Protección Civil, y que el comité se reunirá en función de la actividad volcánica.
El funcionario estatal señaló que se mantiene comunicación permanente con el responsable de la Red Sísmica de Colima (Resco), Gabriel Reyes, con la finalidad de dar una respuesta pronta ante una posible eventualidad.
Cabe destacar que de acuerdo a lo señalado por personal del aeropuerto nacional de Buenavista, las operaciones de ascenso y descenso de aeronaves se reanudaron este sábado 11 de junio a partir de las 15:00 horas, luego de que se realizaron las labores de limpieza de la pista ante la caída de ceniza que generó la explosión registrada la noche del jueves 9 de junio.
Salazar Saborío estableció que por instrucciones del gobernador Silverio Cavazos y del secretario general de Gobierno, Arnoldo Ochoa, el Sistema Estatal de Protección Civil tiene dispuesto el operativo de apoyo y vigilancia para poder responder ante cualquier eventualidad.
Destacó que hasta el momento no se ha reportado afectación o daño en la población o en viviendas de la entidad y que no se tiene considerado el desalojo de ninguna comunidad aledaña al volcán.
El funcionario estatal señaló que personal de las secretarías de Educación y Salud, así como la dependencia a su cargo, continúan realizando tareas de difusión y prevención a la población, a fin de evitar afectaciones con motivo de la caída de ceniza que se registra con motivo de los eventos explosivos.
El Sistema Estatal de Protección Civil recomienda ante la fase en que se encuentra el volcán de fuego de Colima que quienes se encuentren o vivan en zona de riesgo, sigan las indicaciones que este organismo transmitirá a través de los medios de comunicación; que cubran los depósitos de agua, tinacos, pilas o cisternas y, en caso de tener familiares con enfermedades pulmonares, los lleven a un lugar retirado y cubierto. Asimismo, se señala que en caso de que se registre caída de cenizas, se usen mascarillas protectoras, cubrebocas o pañuelos; se evite estar en exteriores, cerrar puertas y ventanas de viviendas, no hacer ejercicio al aire libre, colocar trapos húmedos en las ranuras de puertas, ventanas y lugares donde pueda haber corrientes de aire. Luego a una caída de ceniza, se especifica que se debe barrer y retirarla de los patios sin usar agua, y por ningún motivo permitir que se vaya a los drenajes; asimismo, se recomienda que si alguna ropa estuvo expuesta a la ceniza, se sacuda en seco y se lave a mano con detergente. Se mantiene la zona de exclusión de actividades para ambos estados a 7.5 kilómetros a partir de la cima del volcán sobre los cauces de las barrancas. El radio de alertamiento preventivo permanece en 11.5 kilómetros desde la cima del volcán, el cual incluye las poblaciones de La Yerbabuena y la Becerrera, en el estado de Colima, y Causentla, Cofradía de Tonila, Atenguillo, El Saucillo, El Fresnal, El Embudo, Juan Barragán, Los Machos, El Agostadero y El Borbollón, en Jalisco. Debe evitarse la permanencia en las barrancas La Lumbre, El Cordobán, San Antonio y Monte Grande, en Colima, y El Muerto, La Tuna, Santa Ana, El Cafecito, La Arena y Beltrán-Durazno, en Jalisco. Las poblaciones localizadas en las zonas de alto riesgo deberán estar preparadas por si hubiera necesidad de evacuar. Asimismo, deberán ubicar los albergues, tener a la mano documentos de valor y mínimas pertenencias y, por último, reportar a las autoridades los enfermos que hubiera en la familia para asegurar su transporte en caso de una evacuación. (BP)
http://ecosdelacosta.com.mx/index.php?seccion=15&id=21645&encabezado=Continuar%E1n%20Muestra de ello es la exhalación que realizó el coloso de fuego el pasado 9 de junio a las 9:54 p.m., cuando un poderoso estruendo llenó de pánico a gran parte de la población de la zona conurbada Colima-Villa de Álvarez, quien, aún con el recuerdo del pasado sismo del 21 de enero de 2003, salió atemorizada para ver lo que ocurría, lo cual demuestra que la salud mental de los colimenses puede verse afectada.
Las explosiones más fuertes y que han causado mayor expectación entre los ciudadanos fueron las ocurridas el 30 de mayo, cerca del mediodía, y el pasado lunes 6 de junio, cerca de las 11:05 de la noche, ya que esta última dejó la zona conurbada Colima-Villa de Álvarez cubierta con una capa blanca de ceniza que tapó desde los árboles, plantas y vehículos, hasta los edificios y casas, lo cual causó gran admiración, pues un fenómeno de esta naturaleza no se había presentado en la zona norte de nuestro Estado desde hace muchos años, a diferencia de la explosión del jueves, que a pesar de haberse escuchado fuertemente en nuestra ciudad, no tuvo la potencia de las anteriores, pero debido a que los vientos predominantes viajaban de norte a sur, la onda expansiva trajo el sonido y la fuerza a nuestros hogares.
Desgraciadamente, esta gran actividad registrada por el coloso ha dejado, además de la lluvia de cenizas, el inicio de un temor que puede tornarse grave si las autoridades no proporcionan la información suficiente respecto a la verdadera situación que vive el volcán y cuál es el pronóstico probable, pues muchos habitantes creen que el volcán va a reventar en medio de una gran explosión y llenará de lava todo el valle de Colima, convirtiendo a la capital del Estado en otra "Pompeya", cosa completamente falsa, de acuerdo a los investigadores.
Haciendo un recuento de estos dos últimos eventos, se puede señalar a grandes rasgos que el 30 de mayo de 2005 se registró la mayor explosión en los últimos 20 años, pero a pesar de la intensidad, los especialistas consideran que no es necesario evacuar ni pasar de la fase de alerta preventiva a la de emergencia; sin embrago, se recomienda tener vehículos disponibles para transportar a la gente en caso de un desalojo de urgencia. La fumarola que provocó esta explosión alcanzó una altura de 8 mil 500 metros.
Mientras, el Observatorio Vulcanológico de la Universidad de Colima señala que "el evento explosivo ocurrido a las 23:05 del día 6 de junio, en el volcán de fuego de Colima, levantó una columna de ceniza que alcanzó una altura de 8 mil 500 metros sobre el nivel del mar. La nube de ceniza se movió hacia el suroeste a aproximadamente 70 kilómetros por hora y produjo la caída de ceniza en las ciudades de Colima y Villa de Álvarez, así como en las poblaciones aledañas.
Por esta razón, se recomienda usar tapabocas y gafas, ya que la ceniza podría provocar irritación en las vías respiratorias y en los ojos. Asimismo, se deberá recoger la ceniza humedeciéndola para evitar su removilización en el aire".
ERUPCIONES VOLCÁNICAS Y SALUD MENTAL
Preocupados por saber qué tanto puede afectar a la salud mental de nuestra sociedad un fenómeno eruptivo de nuestro volcán, acudimos con un especialista en el tema, el doctor Moisés Rozanes Tassler, coordinador estatal de Salud Mental, quien indica: "es importante entender que la salud mental es un factor prioritario en cualquier situación de desastres naturales, en particular en las erupciones volcánicas, ya que no es suficiente pensar, desde el punto de vista de salud, únicamente en la pérdida de vidas humanas, enfermedades físicas agudas o crónicas o en pérdidas materiales; en la actualidad, las instituciones sabemos que la salud mental es algo integral de nuestro bienestar personal y social, y en ese sentido, los factores psicosociales relacionados con la erupción volcánica deben ser parte de un programa bien considerado y establecido, pues las consecuencias de un fenómeno de esta naturaleza son antes, durante y después".
COLIMENSES, EN ALTO RIESGO DE SUFRIR
ALTERACIONES EN SU SALUD MENTAL
Un dato importante señalado por el doctor Rozanes fue que “debido a la cercanía de los acontecimientos del terremoto del 21 de enero de 2003, toda la población de Colima está en alto riesgo debido a que aún está muy cerca lo que vivimos hace apenas dos años, pero de esta población vulnerable hay otra aún más vulnerable, como la que perdió a sus familiares, sus bienes, quienes sufrieron una situación caótica; es decir, quienes más riesgo tienen son las personas que más dificultad tienen para reorganizar su vida normal después de un desastre; así, una estrategia de atención a la salud mental debe considerar todas estas cosas”.
“Se deben prevenir efectos negativos en la salud mental porque, a diferencia de otros desastres naturales, las erupciones no se limitan a un tiempo específico y pueden durar días, semanas o hasta meses”.
Señala el especialista que las principales repercusiones que puede tener una erupción volcánica son el miedo, la alarma, el descontrol, la depresión, incluso las conductas suicidas pueden aumentar, así como el consumo y abuso de sustancias; esta es una situación que no sólo compete a los especialistas, sino que tiene que ver con la capacitación de equipos de salud que, sin ser especialistas en la materia, tengan la capacidad de intervenir dentro de la comunidad, como los líderes comunitarios o religiosos. Son diferentes tiempos para tratar, uno: la evaluación de la población en riesgo; dos, una vez que se ha evaluado, los equipos pueden intervenir dentro de la comunidad, pero también a partir de la comunidad, recibiendo la capacitación y funciones de manera integral con los servicios del sector salud; tres, estar preparados para dar primeros auxilios emocionales y una atención especializada en caso de que se requiera y dar seguimiento a los efectos no sólo inmediatos, sino de mediano y largo plazo.
Puso como ejemplo el caso del terremoto del 21 de enero de 2003, donde por un lado hubo una situación de estrés agudo (alarma en el momento en que ocurrió la catástrofe), después vino una etapa que en algunos casos duró semanas o incluso meses, en donde se manifiestan síntomas y alteraciones de la conducta y de la vida de la gente; luego se presentó el estrés postraumático.
Cuestionado sobre si ya se han presentado algunas alteraciones debidas a las recientes erupciones volcánicas, Rozanes Tassler señala que "desde mi punto de vista, no tenemos mecanismos formales de evaluación, pues no contamos con instrumentos para medir en este momento cómo se encuentra la población, pero lo que sí sabemos es que la gente reaccionará dependiendo del grado de riesgo y vulnerabilidad en que se encuentre, pues no es lo mismo estar en una población cercana y de alto riesgo en el volcán que en una población distante, pues ver y escuchar las explosiones aumenta el estado de tensión porque la idea del peligro inminente se mantiene, lo que afecta las relaciones de la sociedad.
Agregó que, desgraciadamente, "el rumor es el resultado de una situación de confusión, temor y desinformación ante la incertidumbre de fenómenos que no son manejables y son impredecibles, pero frente a ello, tenemos la obligación de detectar esos rumores y tratar de contrarrestarlos con datos objetivos y claros para tranquilizar a las personas.
A pregunta expresa, señaló que "en caso remoto de que se diera la falta de información por parte de las autoridades, se podría producir un estado de alerta o alarma, un estado de confusión de las ideas, lo que generaría cierta desorganización de la conducta social, pero no psicosis, aclara el especialista.
En cuanto al sector salud, es importante tener y prever un plan de prevención de los posibles efectos de la salud mental, lo cual ya lo estamos haciendo.
DE ETAPA EFUSIVA A EXPLOSIVA: MELCHOR URZÚA
El director de Protección Civil de gobierno del Estado, Melchor Urzúa Quiroz, señala que "después de los últimos acontecimientos del volcán, cambió la situación de una etapa efusiva a una explosiva, la cual se ha visto con más regularidad, pues en 1999 se registró una explosión a la cual que calificamos internamente con 10 puntos para evaluar las demás explosiones, y fue hasta la erupción del 30 de mayo cuando rebasó esa puntuación, pero la del 5 de junio la triplicó. La situación va en aumento y no sabemos por cuánto tiempo, pues la erupción registrada en 1913 inició con una gran erupción en 1903, después prosiguió con altas y bajas y terminó con una fuerte explosión, por lo que no sabemos cuándo se presentará una de tal magnitud, pero estamos preparados".
Agregó que "algo muy significativo es que el Comité Científico Asesor nos ha avisado del evento que viene con varias horas de anticipación, sin haber fallado a ninguno, por lo que nos preparamos; además, el comité se encuentra monitoreando al volcán y sabe lo que pasa dentro de él, lo que nos da satisfacción y calma, ya que en caso de un gran evento, es seguro que el Comité Científico lo detectará y dará el aviso para evacuar a la población en riesgo".
Refirió que "un problema que se nos ha presentado es que los habitantes de La Yerbabuena no han querido evacuar, pero creo que cuando el volcán presente una actividad continua y grande todos van a salir”.
Al cuestionarlo sobre tiempos de evacuación, señaló que "el retiro de los habitantes de ese lugar lo podemos hacer en media hora, desde que inicia el movimiento hasta ubicar a la población en un lugar seguro, es decir, de La Yerbabuena a La Becerrera, lugar a donde no llega el material piroclástico, pues no lo hizo en las erupciones de 1818 y 1913”.
PELIGRO DE LA NUBE ARDIENTE
Expresó el director de Protección Civil que "la lava no recorre muchos kilómetros y se han registrado recorridos por las barrancas entre cinco y ocho kilómetros, cuando mucho, pero el problema principal de las erupciones volcánicas es la nube ardiente de material piroclástico que se viene enseguida de la erupción, y entre mayor es el tamaño del producto, más rápido cae; pero si el material es muy fino, puede recorrer muchos kilómetros, como ocurrió cuando cayó ceniza en Colima, aunque nosotros tenemos la ventaja de que los vientos dominantes corren hacia el norte y no siempre tendremos cenizas en Colima, pero sí podríamos tener problemas cuando el coloso presente una erupción mayor que puede durar dos o tres días, y debido a que por las noches los vientos corren de norte a sur, tendremos bastante cenizas".
SÓLO LA YERBABUENA PODRÍA DESAPARECER
Melchor Urzúa considera que en caso que se presente una erupción como la ocurrida en 1913, existe una remota posibilidad de que el único poblado que desaparecería bajo la lava del volcán sería La Yerbabuena, ninguna otra más.
Señala el director que Protección Civil que "debemos estar tranquilos, incluso en una erupción fuerte, porque el estar bien informados y saber qué hacer en estas situaciones es la mejor forma de prevenir, pero por ahora no existe la posibilidad de una erupción mayor".
PROTECCIÓN CIVIL SOMOS TODOS
“Protección Civil somos todos, porque nosotros, como organización, damos los caminos a seguir y cada ciudadano debe cumplir las recomendaciones para enseñarnos a vivir aquí. Sepamos qué hacer en el lugar que habitamos y actuemos conforme a esos conocimientos, pues aunque de mucho nos sirve conocer, evidenciar ese conocimiento es otra cosa”.
Apuntó que "no hay riesgo de una erupción de grandes dimensiones que obligue a evacuar la ciudad de Colima y no se tiene contemplado que ocurra en un plazo corto”, y refirió que eso es lo que el Comité Científico Asesor ha dicho, pues hace 2 mil 500 años, cuando hizo erupción el volcán, era más del doble de alto y fue cuando se colapsó y el material llegó hasta lo que actualmente es la ciudad de Colima, pero con el tamaño actual del volcán y lo que está sucediendo, no hay posibilidad de una gran explosión.
LAHARES, UN PROBLEMA SECUNDARIO CON LAS LLUVIAS
Urzúa Quiroz se refirió a otro problema que puede acarrear la temporada de lluvias: los lahares, indicando que "es material suspendido en las faldas del volcán que se vendrá abajo cuando llegue una tormenta fuerte, aunque casi todas las barrancas que corresponden a Colima se abocan al río La Lumbre y éste al de Armería, lo cual representa problemas secundarios por el arenamiento que se presentará en los ríos y canales de riego, además de que la fauna y flora de los ríos se afectarán, pero todo dependerá de la forma en que se lleguen las lluvias”.
Esta es la situación actual del volcán de fuego de Colima, coloso que nos ha puesto en las primeras planas y en los noticieros más importantes del mundo por su actividad. Pero debemos estar tranquilos y mantenernos bien informados, pues el Comité Científico se encuentra monitoreando segundo a segundo la actividad del coloso de fuego, además de que ha estudiado su historia y actualmente no existe ningún peligro de explosión que ponga en peligro a nuestra ciudad.
Además, una de las situaciones que aún casi nadie ha tratado es la salud mental, que se debe mantener por medio de una eficiente información, la cual el gobierno del Estado, el Comité Científico Asesor, la Red Sísmica de Colima y el Observatorio Vulcanológico de a Universidad de Colima la dan a conocer de manera constante y eficiente, sin datos falsos, pues mientras mayor y más precisa es ésta, con más recursos contará la población para su protección.
http://ecosdelacosta.com.mx/index.php?seccion=15&id=21644&encabezado=Con%20datosInsistió en que este ciclo del coloso no debe alarmar a la población, ya que se necesitaría que ocurriera una gran explosión, como la de 1940, donde el volcán tuvo una erupción bastante violenta que no pasó de esparcir cenizas por toda la ciudad de Colima. “Me parece que las labores preventivas que se están haciendo por parte de Protección Civil son correctas y el cordón de seguridad que están implementando garantiza a los pobladores de las faldas del volcán no tener que sufrir los riesgos de una gran explosión”, opinó.
El legislador perredista opinó además que las mismas pendientes naturales que existen en la parte baja del volcán harán más difícil que la lava llegue a los grandes centros de población, como Comala.
“Me parece que las medidas garantizan la seguridad de la población y se están implementando medidas preventivas adecuadas; lo demás es un monitoreo que debe hacerse de esa actividad. Hay que recordar que el comportamiento del Popocatépetl también alarmó a la Ciudad de México precisamente por la cercanía con el coloso”, expresó.
Respecto a la eventual evacuación de los habitantes de La Yerbabuena, señaló que serán precisamente ellos quienes van a determinar cuando el volcán ponga en riesgo su integridad física y, desde esa percepción, se implementarán las evacuaciones correspondientes.
http://ecosdelacosta.com.mx/index.php?seccion=15&id=21639&encabezado=Son%20correctasEl plan operativo establece las acciones a realizar durante la evacuación y resguardo de la población; contiene el procedimiento de activación, la participación de cada dependencia involucrada en él y el procedimiento para concluir las acciones cuando la emergencia haya terminado.
Al reunirse los integrantes de la Unidad Operativa del Sistema Estatal de Protección Civil y personal del Grupo de Coordinación del Sistema Estatal de Seguridad, Ochoa González recalcó que es necesario estar preparados para reaccionar en caso de que se registre una eventualidad por el volcán.
Destacó que hasta el momento ha sido satisfactoria la forma en la que han operado las diversas dependencias de los ámbitos municipal, estatal y federal, por lo que señaló se ha podido dar respuesta y certidumbre a la sociedad colimense.
En reunión celebrada en las instalaciones del Sistema Estatal de Protección Civil, en donde estuvieron presentes el director general y el operativo, Melchor Urzúa Quiroz y Luis Salazar Saborío, el secretario general de Gobierno mencionó que es primordial no exagerar ni dramatizar la actividad que registra el volcán para no malinformar a la población.
Luis Salazar Saborío realizó una presentación detallada de todas las áreas que se tienen cubiertas para responder ante alguna eventualidad, considerando el área de información, difusión y sensibilización sobre la situación que prevalece y los riesgos que representa la actividad volcánica.
Además, dio a conocer las recomendaciones que se han emitido en caso de que se registre caída de ceniza con motivo de alguna explosión o lahares ante la cercanía de la temporada de lluvias.
Asimismo, se mencionaron las rutas de evacuación que se tiene predispuestas en caso de alguna contingencia, los albergues y el sistema de comunicación que se establece con todos las instancias vinculadas a la seguridad y protección civil.
Salazar Saborío dio a conocer que en caso de contingencia, se establece que el Consejo Estatal de Protección Civil coordina las acciones de las dependencias involucradas y, a convocatoria de la dirección general, se reúnen las instancias que intervienen en este plan operativo.
El Comité Científico Asesor (CCA) es el que informa a la Dirección General de Protección Civil del incremento en la actividad volcánica, y a través de la Dirección Operativa se implementa el plan.
Mencionó que el CCA es el órgano oficial y responsable del monitoreo volcánico; la Sedena resguarda el lugar evacuado, apoya en la evacuación y alimentación en el Centro de Atención a Damnificados; la Dirección de Transportes de gobierno del Estado, a solicitud de la DGPC, coordina la respuesta y envío de unidades del servicio público.
Por su parte, la Secretaría de Salud coordina a las instituciones vinculadas con esta materia y es la dependencia responsable del servicio médico y saneamiento a los refugiados; en tanto, el DIF proporciona apoyo psicológico, recreación, trabajo social y es el responsable de dotar de alimento para los primeros tres días de estadía en los centros de atención a damnificados.
La Secretaria de Administración de gobierno del Estado cubre los gastos ocasionados por la emergencia y la estadía en los albergues; el cuerpo de bomberos apoya en labores de rescate, salvamento y evacuación, y la Cruz Roja es responsable de atender a personas con alguna discapacidad o lesión que se presente durante la evacuación y estadía.
Seguridad Pública estatal, en coordinación con las DSP municipales, restringe el acceso a las zonas cercanas al volcán, proporciona custodia en el traslado de los evacuados y a los habitantes damnificados. La Policía Federal de Caminos apoya en la movilización de vehículos y maquinaria por las carreteras y monitorea e informa el estado que guardan las vías de comunicación.
La Procuraduría General de Justicia (PGJE) presta atención a eventos de su competencia, en tanto que la Comisión Federal de Electricidad se encarga de mantener el suministro de energía eléctrica en inmuebles prioritarios.
La Secretaría de Comunicaciones y Transportes se encarga de mantener en funcionamiento las vías de comunicación; la de Desarrollo Urbano de gobierno del Estado inspecciona antes y determinará sobre infraestructura urbana, caminos y puentes estatales que puedan ser afectados por un sistema, habilita los caminos rurales para una rápida evacuación, así como los accesos al volcán para facilitar su monitoreo.
Salazar Saborío señaló que la Secretaría de Educación difunde entre la comunidad escolar las medidas preventivas y acciones a realizar y los grupos voluntarios apoyan en las labores que le sean asignadas por la Dirección Operativa de la DGPC.
Por su parte, los sistemas municipales de Protección Civil dan a conocer la ubicación de los Centros de Atención a Damnificados y orientan e informan a la población la situación que prevalece, así como, el monitoreo en las comunidades. En tanto, la Comisión Nacional del Agua se encarga del saneamiento y abastecimiento del líquido para los habitantes damnificados.
Asimismo, destacó que en el rancho El Jabalí, por la cercanía con el volcán, los propietarios ocasionalmente realizan acciones de desasolve del puente El Cordobán.
A dicha reunión asistieron representantes de la XX Zona Militar, IV Región Naval, de las delegaciones de la PGR, Secretaría de Comunicaciones y Transportes, CISEN, Policía Federal Preventiva, Cruz Roja y de la Comisión Nacional del Agua, así como personal de la UdeC, el Observatorio Vulcanológico, la PGJE, Secretaría de Salud y de Educación, Dirección de Transportes y DIF estatal, así como los ayuntamientos de Villa de Álvarez, Cuauhtémoc y Comala. (BP)
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